Por si fuera poco. La Comisión Europea (CE) ha iniciado una investigación para determinar si Argentina e Indonesia están exportando biodiésel a la UE bajo la práctica conocida como dumping. Dicho accionar, en los términos de la OMC, implica básicamente que se vende en un mercado de exportación a un menor precio que en el mercado interno. Todo surgió por una denuncia de la asociación European Biodiesel Board (EBB), que representa a más del 25% de la industria europea. La CE ha confirmado que investigará si los precios de materias primas empleadas en la producción de biodiésel exportado por ambos países a la UE están distorsionados debido a la existencia de un sistema diferenciado de impuestos a la exportación. Ha señalado que las pruebas aportadas por la EBB constatan que los productos de biodiésel importados de ambos países «han aumentado en términos absolutos» y «en términos de cuota de mercado» y que los datos suministrados demuestran que «el volumen y los precios del producto importado objeto de investigación han tenido, entre otras consecuencias, un impacto negativo en los niveles de precios y cuota de mercado de la industria de la Unión, lo que ha resultado en efectos adversos sustanciales» para el sector europeo. Por el lado argentino, los exportadores locales de biodiésel, nucleados en CARBIO (Cámara Argentina de Biocombustibles), calificaron las denuncias de «infundadas e inconsistentes», y anunciaron que participarán de manera activa en la investigación antidumping que llevará adelante la CE. También destacaron que todas las empresas miembro de la Cámara prestarán una activa colaboración en la investigación. Mientras tanto, los productores europeos de biodiésel consideraron un hito el inicio de la investigación. El secretario general del EBB, Raffaello Garofalo, señaló que la anormalidad de los precios del biodiésel fijados artificialmente en Argentina e Indonesia provocaron una distorsión del flujo comercial internacional, perjudicando en gran medida el crecimiento y la viabilidad de la industria comunitaria. De acuerdo a la normativa europea, tomando como inicio el 29 de agosto, fecha de publicación de la medida en el Boletín Oficial de la UE, la CE cuenta con un plazo máximo de nueve meses para la aplicación de medidas provisionales, y un máximo de quince meses para culminar la investigación. Con el objetivo de recabar la información necesaria para llevar a cabo su investigación, la CE contactará a las autoridades y asociaciones de productores argentinas e indonesias. Se remitirá un cuestionario a las empresas exportadoras de ambos países, solicitándose información relativa a su estructura, actividades, costes de producción y venta de productos investigados tanto en el mercado doméstico como en el europeo. Según se expresó, la CE no descarta limitar su investigación «a un número razonable» de empresas con el objetivo de facilitar la misma. Precisamente, con el objetivo de decidir si investiga a todo los productores o sólo una muestra, Bruselas ha reclamado a todas las empresas exportadoras que le remitan la información solicitada en un plazo de 15 días a contar desde el pasado 29 de agosto, y en base a las respuestas decidirá el alcance de la investigación. En el caso de que alguna empresa o parte interesada no coopere en la investigación o lo haga sólo de manera parcial ello puede resultar en un trato «menos favorable» que en el caso de las que acepten cooperar. Debe recordarse que en 2008 la Comisión ya inició una investigación antidumping y antisubsidios contra las importaciones de biodiésel provenientes de EE.UU., que condujo a la imposición de sustanciales derechos antidumping en contra ese país.
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UE – Biocombustibles
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