Los días 1 y 3 de julio tuvo lugar el quinto Examen de Políticas Comerciales de China en la OMC. Todos los Miembros de la Organización están sujetos regularmente a esta práctica de revisión en la que se listan y evalúan las políticas relacionadas con el comercio y la inversión aplicadas por el país, y se siguen de cerca aquellos acontecimientos importantes que puedan tener consecuencias en el sistema mundial de comercio. El procedimiento consiste en la presentación de dos informes, uno elaborado por la Secretaría de la OMC y otro por el Gobierno chino, correspondientes, en este caso, al período 2012 a 2014.
De acuerdo con estos documentos, durante el período objeto de examen la economía China creció de forma estable, con un aumento anual del PIB real de 7,7% en 2012 y 2013, proyectándose 7,5% para 2014, siendo el motor del crecimiento la demanda interna, principalmente el consumo privado. El comercio también registró un rápido crecimiento, llegando las exportaciones a 2,21 billones de dólares en 2013 y las importaciones a 1,95. Las delegaciones mencionaron que China se volvió el actor de mayor importancia en el comercio de mercancías, y destacaron el impacto que las políticas chinas tienen sobre la economía mundial y el funcionamiento de la OMC. A partir de ello exhortaron a China a reconocer la responsabilidad que conlleva el ser un líder en el sistema multilateral.
Entre los temas sobre los que se expresó preocupación se encuentra el de la falta de información adecuada. Por ejemplo, si bien China lleva a cabo notificaciones a la OMC sobre una amplia gama de acuerdos, aún faltan notificaciones actualizadas sobre subsidios. Por otro lado, los miembros instaron a China a cumplir el compromiso que había adquirido de publicar en un único diario oficial todas las leyes y regulaciones que afectan al comercio en uno de los idiomas de la OMC.
En la esfera del comercio de mercancías, China ha continuado con sus iniciativas de facilitación del comercio con una serie de simplificaciones a los procedimientos aduaneros. Aun así, el informe de la Secretaría de la OMC destacó que sigue siendo necesario armonizar los procedimientos aduaneros en todo el país. Además, ninguna de las medidas de facilitación del comercio fue aplicada a las mercancías sujetas a licencias u otras restricciones.
Continúa en vigencia en China la Ley de Comercio Exterior de 2004 según la cual determinados productos pueden ser objeto de comercio de Estado. Entre las importaciones sujetas a ese régimen siguen figurando: cereales (trigo, maíz y arroz), azúcar, algodón, abonos químicos, tabaco, petróleo crudo y petróleo elaborado. El régimen arancelario no ha cambiado sustancialmente desde el anterior examen, siendo los aranceles aplicados más elevados en el caso de los productos agropecuarios. Además, 47 líneas están sujetas a contingentes arancelarios, en los capítulos del SA 10 (trigo, maíz, arroz), 11 (harina de cereales, excepto de trigo), 17 (azúcar), 31 (abonos), 51 (lana) y 52 (algodón). Por otro lado, se mantienen licencias (automáticas y no automáticas), restricciones y prohibiciones de importación.
En cuanto a las medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF) de China, la Secretaría mencionó que no ha habido cambios importantes, pero se destacó que en el país siguen vigentes innumerables leyes y reglamentos, algunos obsoletos y redundantes. Además, el régimen de MSF se encuentra fragmentado entre distintos organismos, lo que constituye un reto para la observancia y aplicación de políticas y medidas específicas.
Uno de los puntos que generó mayor inquietud entre los miembros es la política de subsidios agrícolas. Los cuatro principales pagos otorgados para apoyar el sector son: el subsidio para fomentar la utilización de semillas de calidad superior, el subsidio para la adquisición de maquinarias y herramientas agrícolas, los subsidios para los insumos agrícolas, y los subsidios directos a los agricultores.
En los últimos años hubo importantes incrementos en los pagos. El Duodécimo Plan Quinquenal (2011-2015) busca aumentar la producción de granos (arroz, trigo, maíz y habas de soja) en 50 millones de toneladas para 2020, para lo que se aumentaron las subvenciones para la compra de maquinaria agrícola. Además, en 2011 y 2013 se elevaron los pagos directos a los agricultores y los precios mínimos del arroz y del trigo, debido a los costos crecientes de la producción agrícola. Finalmente, en 2007 China introdujo un programa de seguros agrícolas subsidiados, que ha cobrado importancia en los últimos años y se beneficia de transferencias presupuestarias cada vez mayores.
Algunos productos básicos siguen sujetos a controles de precios, como los considerados «importantes materiales de reserva» (cereales, algodón, aceites vegetales, azúcar, capullos de gusano de seda y abonos químicos). Sin embargo, según las autoridades de China el listado estaría en revisión.

