La política comercial lanzada por EEUU en abril de 2025 es sin dudas un factor excluyente del nuevo orden internacional que se está gestando. No solo implicó un aumento unilateral de los derechos de importación sino que impulsó la firma de múltiples acuerdos bilaterales de reciprocidad arancelaria, los cuales en muchos casos configuran verdaderas alianzas geopolíticas. Sin embargo, y a diferencia de muchas de las predicciones iniciales, el comercio global no se resintió, de hecho, creció a una tasa casi 3 veces superior que la del año previo. Por otra parte, tampoco disminuyeron las importaciones ni el déficit comercial de los EEUU, mientras que China ha potenciado su rol como principal potencia exportadora mundial. Lo que si ha sido eficaz dicha política es en fomentar el desacople comercial entre ambas potencias, lo cual naturalmente impulsa desvíos de comercio y hasta eventuales triangulaciones para evitar el pago de sobretasas. Argentina ha sido muy exitosa en sortear la trampa de la fragmentación del comercio por cuestiones geopolíticas, consolidando en simultáneo a China y a EEUU como 2do y 3er socios comerciales e incrementando sustancialmente el nivel de intercambios con ambas potencias, especialmente en el caso del mercado chino, donde el contexto ofreció grandes oportunidades para aumentar nuestras exportaciones de soja, carne bovina y sorgo.
I.- Antecedentes
El 2 de abril de 2025, el presidente Trump anunció un cambio profundo en la política comercial de los EEUU, al comunicar que el país modificaría unilateralmente las condiciones bajo las cuales se relacionaba con el resto del mundo. El objetivo declarado de esta nueva política era revertir el perjuicio causado a los EEUU por un sistema de comercio internacional calificado como «injusto», en el que el resto de los países cobraba derechos de importación a los productos norteamericanos significativamente más elevados que los que cobraba EEUU a los productos que importaba desde el mundo.
De acuerdo con este diagnóstico, ese sistema «no recíproco y desequilibrado» había convertido a EEUU en el mayor importador mundial de bienes (USD 3,3 billones anuales) y en el país con el mayor déficit comercial del mundo (USD 1,3 billones anuales), generando una situación que se consideraba insostenible.
En ese contexto, en la jornada denominada «Día de la Liberación», el presidente Trump anunció la imposición de sobretasas arancelarias que oscilaban entre el 10% y el 50%, dependiendo del nivel del déficit comercial bilateral de EEUU con cada socio y de la magnitud de los aranceles que ese país aplicaba a los productos estadounidenses.[1]
Si bien es innegable el objetivo comercial de esta nueva política, también pueden inferirse otros factores de gran peso que contribuyeron a la adopción de las sobretasas arancelarias, como por ejemplo, la necesidad de generar alineamientos geopolíticos en un mundo en clara fragmentación y con una creciente competencia con China. De hecho, no podemos omitir que luego de los anuncios de abril de 2025, China fue el único país que inició una abierta escalada de retaliaciones comerciales con EEUU en una clara puja por el liderazgo global.
En esos días, surgieron dos temas de especial debate:
- El 16 de abril la Organización Mundial del Comercio (OMC) revisó sus proyecciones, remarcando que se esperaba para 2025 una contracción del comercio global de entre -0,2% y -1,5%, sujeto a la evolución de la escalada de aranceles.
- Se planteaba que la nueva política comercial de EEUU iba a acelerar la fragmentación del comercio mundial, lo que afectaría especialmente a aquellos países que quisieran mantener en simultáneo relaciones comerciales crecientes con los 2 grandes polos de poder.
Teniendo en cuenta que el 23 de julio pasado, EEUU dio claras señales de cómo reconfigurará legalmente sus sobretasas luego del fallo de la Corte Suprema que declarara inconstitucional los aranceles anunciados el Día de la Liberación[2], es un momento oportuno para analizar el impacto sistémico que esta política ha generado en el comercio mundial y particularmente, como Argentina se ha intentado adaptar al nuevo escenario en transformación.
II.- El comercio no se destruye, se reconfigura.
Para analizar este primer punto trabajaremos sobre 5 conceptos: (i) resiliencia, (ii) generalización, (iii) desacople, (iv) eficacia y (v) desvíos.
A.- Resiliencia. Aún con todos sus problemas imposibles de omitir, el sistema de comercio mundial mostró una vez más su resiliencia y, lejos de las proyecciones iniciales, los intercambios entre los países mantuvieron su tendencia creciente. De acuerdo con las propias estadísticas de la OMC, en 2025 el comercio mundial de bienes llegó a la suma de USD 26,3 billones, lo cual implica un crecimiento de 6,7% respecto al 2024. Esta tasa no solo es muy superior a la proyectada sino que es significativamente superior a la de 2024, cuando creció un 2,2%.
Gráfico 1: Crecimiento comercio 2025 (en valor y volumen)
Parte de esta resiliencia se basa en que tanto China como EEUU siguen contribuyendo significativamente al comercio mundial. En lugar de aislarse del mundo (como algunos presuponían podía llegar a suceder) ambas potencias fortalecieron su integración a las cadenas globales, con más exportaciones e importaciones.
B.- Generalización: Todas las regiones del mundo han aumentado sus exportaciones, salvo una: la Comunidad de Estados Independientes (CIS por sus siglas en inglés)[3] con una reducción del 3%, la cual fue traccionada por la caída del 10% de las exportaciones de Rusia por las sanciones comerciales resultantes de su invasión a Ucrania.
Gráfico 2: Crecimiento de las exportaciones por regiones en 2025 (Var % sobre 2024).

C.- Desacople comercial: Si bien China y EEUU crecen en sus exportaciones al mundo, observamos un importante desacople en sus intercambios bilaterales, al punto de que las exportaciones de EEUU a China cayeron un 26% mientras que las exportaciones de China a EEUU cayeron un 29%. Naturalmente se destacan fuertes caídas dentro de los principales 10 productos intercambiados, aunque también encontramos algunos casos esporádicos de crecimiento en el comercio bilateral.
Cuadro 1: Comercio bilateral EEUU-China
| País | Exportaciones | Principales productos perdedores | Principales productos ganadores | |
| Al mundo | A la contraparte | |||
| China | 6% | – 29% | Laptops (48%), smartphones (33%) y acumuladores litio (22%) | Cables eléctricos (10%) y Cigarrillos electrónicos (8%) |
| EEUU | 6% | – 26% | Soja (75%), autos (48%) y propano (28%) | Circuitos integrados (32%), ciertos hidrocarburos (21%) y vacunas (10%) |
D.- Eficacia. En principio, la nueva política arancelaria parece haber sido más eficaz en el logro de objetivos geopolíticos que comerciales.
Desde el punto de vista geopolítico:
- Se profundiza el debilitamiento del sistema de reglas basado en la OMC. Más allá de reclamos esporádicos, ningún país avanzó seriamente en cuestionamientos legales por el supuesto incumplimiento de las reglas multilaterales, lo que deja expuesto los problemas de funcionamiento del organismo.[4]
- Salvo China, el resto de los países prefirió la salida negociada a la confrontación abierta con EEUU. De hecho, EEUU ha firmado una importante cantidad de acuerdos de reciprocidad[5] a través de los cuales se redefinen los términos de intercambios bilaterales, obteniendo grandes rebajas arancelarias para sus exportaciones y algunos compromisos de compra de productos norteamericanos.
- Además, muchos de estos acuerdos incluyen cláusulas de cooperación en materia de seguridad nacional y minerales críticos, dos temas claves para la proyección de su área de influencia en un contexto global de creciente bilateralidad.
Desde el punto de vista estrictamente comercial:
- Las importaciones de EEUU siguen creciendo (4,4%) y su déficit comercial también (2%). En base a ello, EEUU consolidó su posición como principal importador mundial. Probablemente esta performance se explique (en parte) porque algunos acuerdos de reciprocidad aun no fueron plenamente implementados.
- Las exportaciones de China al mundo siguen creciendo (5,5%) y su superávit comercial también (20%). En base a ello profundizó su rol de principal exportador mundial.
Gráfico 3: Exportaciones, importaciones y balance comercial de EEUU y China
E.- Desvíos: Del cuadro de 1 queda claro que el espacio que han dejado China y EEUU en su comercio bilateral ha sido ocupado por otros países. Ello se aprecia con más nitidez en el Cuadro 2, en el cual identificamos aquellos países que más han crecido en su relación comercial con ambas potencias.
Cuadro 2: Crecimiento de comercio de China y EEUU con otros países
| País | Aumenta exportaciones a | Aumenta importaciones de |
| China | Hong Kong (16%), Vietnam (23%), Japón (4%), India (13%) y Alemania (11%) | Taiwán (6%), Corea (3%), Japón (6%), Indonesia (16%) y Tailandia (4%) |
| EEUU | México (1%), Reino Unido (21%), Países Bajos (7%), Alemania (10%), Japón (3%) y Suiza (187%). | México (6%), Taiwán (73%), Vietnam (41%), Irlanda (29%), India (18%) y Suiza (66%) |
Naturalmente que estos cambios en el relacionamiento comercial con otros países, deja abierta la posibilidad de que estemos frente a potenciales desvíos de comercio resultantes de la tensión entre China y EEUU. Para aproximarnos al tema, identificamos los 10 principales socios comerciales de ambas potencias y, para cada uno de ellos, destacamos los casos en los que la tasa de crecimiento del comercio con EEUU o China en 2025 fue sustancialmente superior a la tasa de crecimiento promedio en los últimos 5 años. Este indicador puede ser un indicio sobre un potencial caso de desvío de comercio motivado por el desacople entre EEUU y China.
Cuadro 3: Sospechas de desvíos de comercio

De hecho, no se podría descartar que existan algunas potenciales triangulaciones, donde China y EEUU utilicen a terceros países para sortear las sobretasas que rigen en sus intercambios bilaterales. Observamos que las exportaciones de EEUU a Corea y Taiwán crecen significativamente junto a las importaciones chinas desde estos dos países. De la misma manera, observamos un fuerte crecimiento de las exportaciones chinas a India, Vietnam y Tailandia, concurrentemente con un aumento de las importaciones de EEUU de estos 3 países.
III.- IMPLICANCIAS PARA ARGENTINA
Al respecto queremos compartir tres reflexiones:
- Argentina mantuvo su tendencia de integración al mundo, con números de crecimiento del comercio exterior superiores a la media global de 6,7%, ya que las exportaciones crecieron un 9,3% y las importaciones un 24,7%. Este incremento permitirá paulatinamente revertir el muy bajo nivel de apertura comercial de la economía argentina.
Gráfico 4: Comercio exterior de Argentina y participación del comercio exterior como % del PBI
| Fuente: INDEC | Fuente: Elaboración propia en base a Banco Mundial |
- A pesar del claro alineamiento con las democracias occidentales y particularmente con EEUU, Argentina ha podido sortear la anunciada fragmentación / polarización del comercio por razones geopolíticas. China y EEUU son el 2do y 3er socio comercial de la Argentina respectivamente y el nivel de intercambios mantenidos con ambas potencias en 2025 muestra un marcado incremento respecto al año anterior.
Cuadro 4: Exportaciones e importaciones argentinas 2025. Principales socios.

- Parte del incremento exportador de casi un 54% a China podría explicarse como respuesta al desacople comercial que dicho país mantiene con EEUU y, más concretamente, a potenciales casos de desvíos de comercio en favor de nuestro país. De hecho, se observa una correlación entre el incremento de nuestras principales exportaciones a China, y la caída de las exportaciones de esos mismos productos desde EEUU.
Cuadro 5: Exportaciones de Argentina y EEUU a China

[1] Ver “Trump y el inicio de una nueva era” INAI, abril 2025 y “¿Hacia un nuevo sistema de comercio internacional?” INAI, junio 2025.
[2] Ver “EEUU adopta sobretasas arancelarias por no frenar importaciones bajo “trabajo forzoso”. INAI. Julio 2026.
[3] Armenia, Azerbaiyán, Belarús, Kazajistán, Kirguistán, Moldavia, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán.
[4] Las disputas iniciadas por China, Canadá y Brasil no han avanzado sustancialmente.
[5] Incluyen acuerdos con la UE, Corea, Japón, Argentina, Malasia, Camboya, Centro américa, Bangladesh y Taiwán, entre otros.

