El 9 y 10 de septiembre se realizó en Río de Janeiro, una reunión del G-20 a la cual asistieron como invitados los representantes comerciales de EE.UU., UE y Japón y el Director General de la OMC, Pascal Lamy. Los países del G-20, la UE, EE.UU y Japón manifestaron su disposición a salvar la Ronda y a flexibilizar sus posturas en las negociaciones de la OMC. En el mismo sentido se manifestó China, en el marco de una cumbre mantenida en Helsinki donde el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Duran Barroso y el jefe de gobierno chino, Wen Jiabao, manifestaron que ambos pretenden reactivar la Ronda de Conversaciones de Doha. Sin embargo, numerosos analistas creen que solo cuando finalicen las elecciones parlamentarias en EE.UU., que se realizarán en octubre de este año, será posible un movimiento de EE.UU. en pos del libre comercio. Asimismo, la posibilidad de una extensión del plazo del TPA dependerá del resultado de las elecciones. Para que el acuerdo negociado en la OMC pueda ser aprobado por EE.UU. éste debe presentarse al Parlamento con al menos 6 meses de anticipación al vencimiento del TPA. Por tal motivo para que se reanuden las negociaciones el plazo de vencimiento del TPA necesitaría ser extendido. El Director General Adjunto de la OMC, el chileno Alejandro Jara, en un seminario organizado por el INTAL y la OMC el 5 de septiembre en Buenos Aires, señaló que a pesar de que las negociaciones estén paradas, hay programadas una serie de reuniones y charlas informales entre varias delegaciones, como son la reunión del G-20 de Río de Janeiro, la Reunión del Grupo Cains a fines de este mes y la reunión de la ASEAN. También explicó que han habido avances en los temas relativos a la facilitación del comercio (que comprende aspectos vinculados a los trámites aduaneros y transparencia en las reglamentaciones sobre exportaciones e importaciones) y que había acuerdo en un trato especial y diferenciado a favor de los PED. El mismo consistiría en que los PED implementarían lo acordado en la materia de acuerdo a sus capacidades técnicas y la asistencia técnica que reciban. En relación a las negociaciones agrícolas se refirió a que la dificultad para alcanzar un acuerdo se debe, en parte, a que se está negociando a ciegas porque ningún país sabe lo que el otro va a poner en la gran batería de excepciones que existen. Agregó que se necesita mayor transparencia y mayor confianza entre los negociadores. Remarcó que los líderes de muchos países han expresado que el patrimonio de lo ya negociado no se puede perder, que se tiene que volver a la negociación en cuanto se pueda, aunque no arriesgó fecha alguna.
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