El pasado 8 de febrero los presidentes de los grupos de negociación para bienes agrícolas e industriales presentaron sus proyectos revisados de modalidades, con el objetivo de allanar el camino hacia un acuerdo mundial de comercio antes de que culmine el presente año. Si bien las propuestas avanzan en aspectos técnicos y metodológicos, mantienen ciertos interrogantes sobre las reales oportunidades de acceso a mercados que se podrían abrir. Prácticamente no se han presentado cambios en las fórmulas para las reducciones de aranceles y subvenciones agrícolas, así como en la fórmula para la reducción de los aranceles a productos industriales. El presidente de las negociaciones sobre agricultura, Crawford Falconer, sostuvo que su proyecto incorpora el progreso alcanzado en las negociaciones informales que se vienen desarrollando desde septiembre de 2007 y lo esbozado en un conjunto de 16 documentos de trabajo publicados a principios de año. A pesar de que mantiene numerosos aspectos entre corchetes, indicando la falta de consenso existente en varios puntos de la negociación agrícola, la mayoría de las delegaciones ha recibido el texto positivamente adoptándolo como base para las negociaciones. Los países miembros del G-20 se mostraron conformes en que varias de sus posiciones fueron tomadas en cuenta. Solo algunos países de la UE, principalmente Francia, criticaron el documento. No ocurrió lo mismo en las conversaciones sobre bienes industriales, en donde los Miembros mostraron reacciones contrarias al documento redactado por el presidente del grupo, el canadiense Don Stephenson. Diferentes negociadores expresaron preocupación por considerar que el borrador supone un paso atrás en la negociación al generar un clima de incertidumbre y ambigüedad. Por su parte, el grupo NAMA-11 criticó la decisión del presidente de mantener los coeficientes para la reducción arancelaria establecidos en su anterior versión del borrador. La intención de los máximos mediadores de la OMC es que el debate sobre los textos de modalidades desemboque en un proceso negociador “horizontal”, en donde concesiones cruzadas entre las diferentes temáticas de la negociación deriven en una reunión ministerial en abril próximo. Sin embargo, el lento avance de las conversaciones ocurrido en las semanas posteriores a la presentación de los documentos hace parecer cada vez más lejana la posibilidad de concretar el encuentro. Las diferencias principales giran en torno a la “tasa de cambio” entre las dos áreas de negociación. Mientras que países como Argentina, Brasil y la India expresan que el texto sobre bienes industriales contiene disciplinas más ambiciosas y fuera de proporción con respecto a las que pueden surgir del borrador agrícola, los representantes de EE.UU y la UE sostienen que con los nuevos textos estos países realizan importantes concesiones en agricultura sin recibir contrapartidas en industria. De esta manera, la búsqueda de equilibrio entre los dos borradores se convierte en el principal desafío al que deben enfrentarse los negociadores en Ginebra, para poder llegar a mediados de año con posibilidades reales de arribar a un acuerdo. Proyecto de Modalidades para la Agricultura Por “modalidades” deben entenderse las concesiones que se concertarán en materia de agricultura en la OMC y la forma en que se implementarán en el futuro. Allí se establecen las fórmulas de reducción de los aranceles y los subsidios a la producción, las excepciones a dichas fórmulas y las propuestas de cómo modificar el articulado actual del Acuerdo sobre la Agricultura. En términos generales, el nuevo documento no presenta cambios significativos en los pilares de ayuda interna y competencia de las exportaciones. Si bien aún faltan definir algunas cuestiones, la evaluación que pueden realizar los PED sobre estas temáticas es positiva. Sin embargo, en cuanto al pilar de acceso a mercados es negativa, debido a que mantiene el grado de indefinición vigente sobre las excepciones que se prevén a las reglas generales. El número de productos que podrían ser excluidos de la fórmula arancelaria general podría aumentar limitando los potenciales beneficios que un acuerdo generaría para este grupo de países. Medidas de ayuda interna Falconer mantuvo los porcentajes de reducción de la ayuda interna global causante de distorsión del comercio (AGDC). Recordemos que en su anterior borrador estos eran de: entre el 75% y el 85% para la UE, 70,5% y 79% para Japón, 66% y 73% para los EE.UU. y entre un 33,3% y un 40% para los PED como la Argentina. Como novedad se definen los períodos de implementación para los PD y los PED en 5 y 8 años respectivamente, y se aumenta el porcentaje de la ayuda que los PD deberán reducir al comienzo de este período (pago inicial). Con respecto a los subsidios más dañinos para el comercio (Caja ámbar) también se mantienen los porcentajes de cortes. Es importante notar que se incluye para este tipo de subsidios una reducción inicial para los PD de 25% que no existía en el borrador anterior. En lo que hace a los subsidios que no dañan al comercio, o lo hacen en grado mínimo, y no están por ello sujetos a compromisos de reducción (Caja verde), el borrador significa un retroceso respecto al acuerdo de la Ronda Uruguay. Podrían ser incluidos en esta categoría una mayor cantidad de programas, disminuyendo los beneficios que podrían derivarse de los compromisos de reducción comentados para los demás subsidios. Acceso a mercados La fórmula general para la reducción de aranceles se presenta sin cambios, con un corte de entre un 66% y un 73% para los aranceles más altos (superiores a 75%) en los PD y uno de entre 44% y 48% para los aranceles más altos en los PED (superiores al 130%). Es destacable la incorporación de un nuevo requisito que implica que los PD deberán realizar una reducción arancelaria mínima promedio de 54%. En el caso de que la aplicación de la fórmula derive en un recorte promedio menor, estos países deberán realizar un esfuerzo adicional. Esta disposición, incorporada a pedido del G-20, encontró la oposición de la UE y el G-10, interesados en proteger su sector agrícola. Para los PED se prevé una recorte medio global máximo del 36%. Respecto a los productos “sensibles”, que todos los países tendrán derecho a designar para exceptuarlos de la reducción arancelaria general, a cambio de la expansión de cuotas de acceso a mercados, tampoco hubo cambios importantes. Los países podrán seleccionar dentro de esta excepción entre el 4% y el 6% de sus líneas sujetas a aranceles para apartarlas en un tercio, un medio o dos tercios de la reducción general. En cuanto a la expansión de las cuotas se mantiene abierto el debate en torno a las propuestas del Grupo Cairns, que derivaría en una mayor expansión de las mismas, y de la UE, que tiene como consecuencia una menor expansión del acceso. En cuanto a los productos “especiales”, que los PED podrán excluir de la reducción arancelaria general en base a criterios como desarrollo rural, seguridad de los medios de subsistencia y seguridad alimentaria, el porcentaje de líneas que podrán ser seleccionadas aumentó considerablemente. Los PED podrán “proteger” entre el 8% y el 28% de sus líneas arancelarias dificultando la evaluación de los posibles beneficios que un acuerdo agrícola en la OMC traería para las exportaciones argentinas. A su vez, se deja abierta la posibilidad para que algunos productos, denominados “superespeciales”, no sufran cortes en sus aranceles, lo que iría en contra del mandato de Doha. Por otro lado el texto realiza una propuesta que contempla disciplinas más concretas para el mecanismo de salvaguardia especial para la agricultura (MSE), herramienta que podrán utilizar los PED para defenderse de descensos bruscos de precios o aumentos significativos en las importaciones. Es positivo el hecho de que se le otorga al mecanismo el carácter de temporal, previendo su eliminación al final del período de implementación. Sin embargo, resulta negativo que se mantengan independientes los gatillos de volumen y precio. Por último, vale hacer notar que, con respecto a la salvaguardia especial del artículo 5 del Acuerdo sobre la Agricultura, existe una opción que contempla su eliminación al inicio del período de implementación para los PD. Competencia de las exportaciones: Se mantiene el compromiso por el cual los PD deberán eliminar los subsidios a la exportación y medidas de efecto equivalente para fines de 2013. Sigue vigente también la propuesta de reducir los compromisos en materia de desembolsos presupuestarios bajo este concepto en un 50% para fines de 2010. Los PED eliminarán sus subvenciones para fines de 2016. En materia de “apoyo a la financiación de exportaciones” se establecen disciplinas para el otorgamiento de créditos a la exportación, garantías a la exportación y programas de seguros, a fin de evitar que estos constituyan un subsidio. Se producen avances con respecto a la definición de los plazos máximos de reembolso y la autofinanciación de este tipo de programas. Con respecto a la ayuda alimentaria existen progresos en cuanto a las disciplinas propuestas por Falconer para evitar que este tipo de ayuda provoque desplazamiento de comercio. Se divide a las ayudas bajo este concepto en ayudas de emergencia y ayudas no de emergencia. Proyecto de Modalidades para bienes no agrícolas (AMNA) El texto mantiene la propuesta de aplicación de una Fórmula Suiza para la reducción arancelaria de bienes industriales (que permite una mayor reducción de los aranceles mas altos y una menor de los más bajos) con un coeficiente X de entre 8 y 9 para los PD y de 19 a 23 para los PED. El coeficiente establece el arancel máximo que se podría mantener. Uno de los puntos en donde el nuevo documento difiere de la versión de julio de 2007, es en el de las flexibilidades que tendrán los PED para “proteger” sus productos industriales de la reducción arancelaria prevista por la fórmula general. El borrador anterior permitía a los PED elegir entre tres opciones de flexibilidad: 1) someter el 10% de las líneas arancelarias (que no superen el 10% del valor de las importaciones del Miembro) a la mitad de la reducción exigida por la fórmula, 2) no realizar reducciones en el 5% de las líneas (sin superar el 5% del valor de importación del Miembro); o, 3) utilizar un coeficiente de entre 22 y 26 puntos en la Fórmula Suiza. En su nuevo borrador Stephenson eliminó los números que definían la cantidad de productos y la proporción de importaciones de manufacturas que los PED podrán sustraer de las reducciones arancelarias, dejando los corchetes vacíos. Esto motivó las críticas de una gran cantidad de miembros, que consideran que dejando un tópico tan importante con semejante grado de apertura, el presidente no contribuye a superar el estancamiento en las negociaciones. En las últimas semanas, en un intento por destrabar las conversaciones, los Miembros se encuentran explorando la relación existente entre los coeficientes de la fórmula y las flexibilidades. El presidente realizó una serie de propuestas para analizar el intercambio de más flexibilidades por coeficientes más bajos y viceversa. Reacción Argentina Justo antes de que los dos proyectos fueran circulados el gobierno argentino presentó una declaración ante el director general de la OMC, Pascal Lamy. En la misma se advierte que Argentina no aceptará una versión revisada del borrador de modalidades de AMNA en la medida que no incluya bandas de coeficientes de fórmula suiza para PD y PED con una brecha de 25 puntos, así como flexibilidades más amplias, en línea con las consideradas en el contexto de las negociaciones sobre agricultura. Luego de la presentación de los documentos, la Cancillería señaló que las nuevas versiones no difieren sustancialmente de las anteriores. Expresaron que se trata de una propuesta de liberalización modesta, con amplias flexibilidades para los países desarrollados en agricultura, y una demanda exagerada de reducciones arancelarias para los países en desarrollo en materia industrial. El secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, Alfredo Chiaradía, expresó que para entrar en una negociación cruzada, “necesitamos papeles homogéneos, con un nivel de claridad y de ambición parecido”.
Leer en pdf »
OMC
previous post

