Sin avances. Los escasos progresos técnicos conseguidos por los negociadores durante las conversaciones de octubre han reducido de manera significativa la posibilidad de que los Miembros de la OMC acuerden las bases de un pacto mundial de comercio antes de que finalice el 2008. La sensación de “estancamiento” que gobierna las deliberaciones en Ginebra conspira contra la intención del director general de la organización, Pascal Lamy, de convocar a los Ministros para finales de año, a fin de consolidar los avances logrados hasta el momento con la confección de los documentos de “modalidades” para bienes agrícolas e industriales. El presidente del grupo de negociación para bienes agrícolas, Crawford Falconer, expresó que no convocará a reuniones con la totalidad de los Miembros hasta la semana del 17 de noviembre. Esta decisión se debe al lento progreso que las conversaciones, entre una treintena de delegaciones, han tenido sobre temas como simplificación arancelaria, creación de cuotas y mecanismo de salvaguardia especial. En lo que se refiere a las negociaciones sobre bienes industriales, el nuevo mediador del grupo, Luzius Wasescha de Suiza, ha organizado, desde principios de octubre, consultas con la presencia de más de 47 delegaciones. Según medios en Ginebra, los debates giraron en torno a las “iniciativas sectoriales” de liberalización promovidas por EE.UU. Las mismas, consistirían en acuerdos “voluntarios” entre los países interesados, con el objetivo de realizar recortes más profundos que los previstos por la fórmula de reducción general en los aranceles de algunos sectores industriales determinados (autopartes, bicicletas, químicos, productos eléctricos, juguetes, productos forestales, entre otros). El grupo NAMA-11 denunció en un comunicado que los países desarrollados, con la complicidad del anterior mediador del grupo, Don Stephenson, intentan elevar estas iniciativas a la categoría de modalidad principal, lo que otorgaría algún grado de obligatoriedad a la participación en las mismas. Según estos países, la forma en que las iniciativas han sido incluidas en el borrador de julio pasado, (se liga a las iniciativas sectoriales con la fórmula y las flexibilidades, al permitir que los países que adhieran a las mismas puedan realizar menores reducciones en las demás líneas arancelarias) va en contra del mandato negociador. Por el momento, las discusiones sobre este tema han quedado suspendidas, a la espera de avances en negociaciones que se desarrollarían en pequeños grupos. Por otro lado, Wasescha manifestó estar trabajando para producir un nuevo borrador de acuerdo, que sería presentado a fin de año. A pesar del casi nulo avance de las discusiones técnicas, durante las últimas semanas, líderes de los principales actores en la negociación, motivados por el temor de que la crisis financiera mundial derive en estrategias proteccionistas, se han manifestado en favor de concluir la Ronda lo antes posible. Entre ellos, el presidente de EE.UU., George Bush, expresó que “en medio de esta crisis, el mundo debe enviar una clara señal de que seguimos comprometidos con los mercados abiertos”. Por su parte, el presidente de Brasil, Lula da Silva, declaró que “es el momento para el impulso final de la Ronda de Doha, la mayor apertura mundial es un excelente antídoto contra la crisis, ya que evitaría caer en la tentación del proteccionismo”. El primer ministro británico, Gordon Brown, fue más allá al señalar que en el contexto actual, se necesita de una “acción urgente” para desbloquear las negociaciones. Con respecto a la estrategia a seguir, los representantes de los países más comprometidos con la consecución de un pacto mundial de comercio, coinciden en que es necesario relanzar las negociaciones al más alto nivel. En este sentido, la mayoría de ellos considera que una buena plataforma para impulsar la Ronda sería la reunión que los países miembros del “G-20 financiero” (conformado por los países más ricos del mundo y las naciones emergentes más destacadas en la escena internacional) mantendrán en Washington, el próximo 15 de noviembre, con el objetivo de buscar una solución conjunta a la crisis financiera internacional. La intención es que durante el encuentro se lance, para las primeras semanas de diciembre, la tan esperada reunión Ministerial, que siente las bases de un acuerdo comercial multilateral. Por otro lado, Pascal Lamy anunció, en una carta dirigida al presidente del Consejo General, Bruce Gosper, que solicitará su confirmación en el cargo de Director General de la OMC para un nuevo mandato, cuando expire su mandato actual el 31 de agosto de 2009. Según las normas de la organización, el director debe notificar que va a presentarse a la reelección antes de que comience el proceso general de presentación de candidaturas para el cargo. El resto de los candidatos podrán presentarse durante todo el mes de diciembre.
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