Según ha informado el secretario de Agricultura norteamericano, Tom Vilsack, ha finalizado el plazo para inscribirse para recibir los beneficios que otorgan durante esta campaña los diferentes programas de ayudas al agro de ese país, entre ellos el nuevo Average Crop Revenue Election (ACRE). Este programa fue una de las mayores novedades incluidas en la Ley Agraria de 2008, y consiste en garantizarle al productor un determinado nivel de renta fijado por la legislación (Ver La Nueva Ley Agrícola Estadounidense y sus repercusiones económicas y comerciales, INAI, abril de 2009). A pesar de que la expectativa a nivel internacional por la cantidad de inscripciones a este programa era grande, debido sus posibles repercusiones en los pagos de Caja Ámbar estadounidenses, el número de agricultores inscriptos fue mucho menor de lo esperado. De esta manera, los temores frente a que EE.UU. sobrepase el límite para otorgar pagos dañinos al comercio mundial fijado por la OMC (19.100 millones de dólares), quedan por el momento disipados. Las autoridades del Departamento de Agricultura norteamericano (USDA) anunciaron que se han apuntado a los programas de ayudas cerca de 1,7 millones de explotaciones, con un total de 103 millones de hectáreas. En este primer año del programa ACRE sólo se han registrado en el mismo 128.000 explotaciones y 13 millones de hectáreas (8% de las granjas inscriptas y 13% del total de la superficie base). En un principio se especulaba con que un 90% de los productores se enrolarían en el programa ACRE, ya que a través del mismo el agricultor recibiría pagos aún en época de precios altos, siempre que su renta sea menor a la garantizada por la ley. No obstante, luego de una serie de estudios realizados por universidades del país del Norte el interés por este nuevo mecanismo de ayudas disminuyó. En este sentido, la Universidad de Kansas realizó una simulación en ese estado entre 1980 y 2007, obteniendo como resultado que los pagos solo se hubieran realizado en 6 de los 27 años bajo análisis. Hay que tener en cuenta, a su vez, que para recibir estas ayudas los agricultores deben renunciar a recibir Pagos Contracíclicos, resignar a un 20% de los Pagos Directos, y reducir los precios sostén que activan los Préstamos para la Comercialización en un 30%. El USDA ha anunciado también que no efectuará Pagos Contracíclicos correspondientes al año 2008 para cacahuetes, maíz, sorgo, soja y avena, debido a que los precios internacionales se mantienen por encima de los niveles garantizados por la ley. Por último, la Conferencia Conjunta del Senado y la Cámara de Representantes aprobó la Ley de Asignaciones para gastos de Agricultura en el año fiscal 2010. La cantidad total aprobada asciende a 121.130 millones de dólares. El monto más significativo corresponde a los programas de nutrición que se llevan el 68% del total aprobado. En lo que corresponde a los programas tradicionales de ayuda a los sectores productivos el presupuesto aprobado fue de 11.769 millones de dólares. Los Pagos Directos con 4.820 millones de dólares son los principales beneficiados. A nivel de productos el trigo con 1.048 millones, el algodón con 2.923 millones y el maíz con 2.216 millones de dólares son los que tienen mayores montos asignados.
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EE.UU. – LEY AGRÍCOLA
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