Un respiro para el biodiésel argentino. En la edición de junio señalamos que el biodiésel argentino podría llegar a tener dificultades de ingreso a España, porque dicho país se encontraba analizando la posibilidad de aplicar una Orden Ministerial que le garantizaría mayor participación al biocombustible de origen local, restringiendo la entrada del extranjero. Finalmente, directivos de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), entidad representativa de la industria española de biocombustibles, señalaron que el Gobierno español les comunicó que la aprobación de la orden se paralizaba por orden directa del presidente Rodríguez Zapatero. Esta entidad viene sosteniendo que la situación de la industria en España es crítica, ya que mantiene parada el 85% de su capacidad productiva. Según los datos de Aduanas, en 2010 se importaron alrededor de 825.000 toneladas de biodiésel puro, lo que significó el 61% de todo el consumo nacional. APPA señala que más de tres cuartas partes de estas importaciones provinieron de Argentina (53%) e Indonesia (24%). Los medios españoles recogieron declaraciones de APPA que señalan la existencia de amenazas con represalias a empresas españolas en Argentina. Para dicha institución, la decisión se debe a presiones del Gobierno argentino que habría amenazado al español con adoptar represalias económicas contra empresas presentes en Argentina, como es el caso de Repsol, Endesa o Telefónica, si la normativa para frenar las importaciones de biodiésel se aprobaba antes de las elecciones presidenciales de octubre. Mas allá de esta posibilidad, es de notar que el biodiésel producido en España es mucho más caro que el importado, cuestión que produciría una disparada de los precios de los combustibles que incluyen un corte obligatorio con biocombustible. Otra cuestión a tener en cuenta es que los problemas actuales de la industria española del biodiésel no se deben solo a las supuestas «importaciones desleales», sino también a inversiones realizadas sobre la base de expectativas sobredimensionadas y fomentadas con ayudas públicas. Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles, señaló que España ha crecido en su capacidad instalada de producción de biodiésel (en base a aceite de colza), más allá de las posibilidades reales de su demanda interna. La posibilidad de implementar un sistema de cuotas beneficiando la producción local por sobre el producto importado, podría ser contrario a la normativa europea de libre circulación de mercancías y de competencia, además de constituir una invasión de las competencias de la UE en materia de política comercial común. Asimismo, difícilmente pueda ser justificada en el ámbito de la OMC, porque implicaría una diferencia en favor de los productos locales, contraria al principio de No Discriminación.
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UE – BIOCOMBUSTIBLES
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