Aumentos en el AEC. Durante la XLII Cumbre de Presidentes, el MERCOSUR adoptó una controvertida medida, a través de la cual se permitirá a los Estados Parte elevar, de forma transitoria, sus aranceles de importación por encima del Arancel Externo Común (AEC) para importaciones originarias de países extrazona. Con esta reunión culminó la Presidencia Pro Témpore uruguaya del MERCOSUR y se dio inicio a la presidencia argentina, que ejercerá esa función durante el primer semestre de 2012. Según la decisión del Consejo del Mercado Común (CMC), debido a “los desequilibrios comerciales derivados de la coyuntura económica internacional”, cada país podrá aplicar un arancel superior al AEC a una lista integrada por no más de 100 productos. Las nuevas alícuotas no podrán ser superiores a los aranceles consolidados en la OMC, que para los Estados del Mercosur tienen un máximo de 35%. Los aumentos previstos podrán ser aplicados por un período de hasta 12 meses, y deberán ser sometidos a consideración de los demás socios del bloque. Este mecanismo estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2014. La presidente argentina, Cristina Fernández, respaldó el incremento del AEC, y destacó la necesidad de generar un proceso regional de sustitución de los más de 168 mil millones de dólares que el Mercosur importa desde el mundo en productos industriales. En relación, la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, señaló que esta decisión permitirá una gestión flexible y estratégica del comercio, frente a la avalancha de importaciones predatorias desde India, China y el Sudeste Asiático, originadas en la reducción de la demanda de los países desarrollados, producto de la crisis internacional. Paraguay y Uruguay, se resistieron inicialmente al nuevo mecanismo, debido a que consideran generará un encarecimiento de importaciones estratégicas como bienes de capital e insumos intermedios. En duros términos, el vicepresidente uruguayo, Danilo Astori, señaló que el Mercosur atraviesa por su “peor momento”, y repudió las políticas “proteccionistas” de Brasil y Argentina, que obligan a los socios menores a buscar asociarse con terceros para paliar las dificultades. Especialmente, criticó la adopción por parte de Argentina de instrumentos que dificultan el acceso al mercado regional. Desde la Cancillería uruguaya calificaron la actitud argentina en el comercio bilateral como “muy agresiva”, y señalaron que han tenido una docena de problemas en los últimos dos años, “con algunas líneas de productos que directamente han dejado de ingresar a ese país». No obstante, luego de una jornada de discusiones a puertas cerradas en Montevideo, tanto Uruguay como Paraguay, aceptaron acompañar la propuesta de elevar el AEC, a cambio de que Argentina y Brasil garanticen el acceso al libre comercio de sus mercados, principalmente a través de la concesión de licencias automáticas. El año pasado los socios del Mercosur importaron productos desde los otros miembros del bloque por casi cuarenta mil millones de dólares, mientras que las compras a terceros países superaron los doscientos mil millones, según datos de WITS.
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