OMC reabre el debate sobre la relación entre el comercio y los tipos de cambio En respuesta a las iniciativas de algunos Miembros en desarrollo, con Brasil a la cabeza, la OMC comenzó a debatir el tema de la relación entre los tipos de cambio y el comercio. Si bien el tópico es tan antiguo como el sistema del GATT, la nueva alarma de una “guerra de divisas” lo ha colocado al tope de la agenda. Durante los días 27 y 28 de marzo se celebró un seminario al respecto, organizado por el Grupo de Trabajo sobre Comercio, Deuda y Finanzas, en el que se examinaron los aspectos económicos de la relación entre ambas variables. En el discurso inaugural, el director general de la Organización, Pascal Lamy, reconoció que la inestabilidad de los tipos de cambio tiene un efecto negativo en las corrientes comerciales. Esta inestabilidad aumenta el riesgo comercial, crea incertidumbre respecto de los costos y puede influir en la decisión de entrar o no en los mercados externos. Para Lamy en la actualidad hace falta un sistema que incluya el ajuste ordenado de los tipos de cambio reales, al estilo del sistema de Bretton-Woods. No obstante, el director señaló que si bien un sistema de este tipo contribuirá a la expansión del comercio, debe reconocerse que la OMC, sus políticas y normas no conseguirán resolver las cuestiones macroeconómicas a que obedece el comportamiento de las monedas en todo el mundo, muchas de las cuales son ajenas a su mandato. Por este motivo, exhortó a los Miembros a asegurarse de que “en el volátil entorno actual, el sistema de la OMC no se derrumbe bajo el peso de expectativas excesivas”. De esta manera, llamó a la comunidad internacional a avanzar en la tarea de reformar el sistema monetario internacional. Necesitamos un sistema monetario mundial que inspire confianza, ofrezca estabilidad, vigile los tipos de cambio más eficazmente, y proporcione los medios que permitan corregir los desequilibrios mundiales, agregó. Roberto Azevedo, embajador de Brasil ante la OMC, instó a la institución a «ofrecer una contribución más allá de la discusión”, desarrollando disciplinas que hagan frente a los aspectos comerciales relacionados con los tipos de cambio. El embajador aclaró que a la OMC no le corresponde solucionar las causas por las que se producen estos desequilibrios cambiarios, sino determinar qué se puede hacer al respecto, una vez identificado y cuantificado el problema, para palear sus consecuencias negativas. Debido a la rápida apreciación del real en los primeros meses del año, las autoridades brasileñas han renovado sus críticas a países como China, EE.UU. y la UE, por considerar que adoptan políticas para mantener sus monedas devaluadas artificialmente. En relación a la larga disputa que poseen Washington y Pekín en torno del valor del yuan, el ministro de Comercio chino, Den Deming, señaló que su país no tiene planes para permitir que su moneda se aprecie, debido a que ya se encuentra cerca de su valor comercial justo. En Estados Unidos legisladores llegaron incluso a proponer una ley que permita aplicar medidas comerciales en contra de China, en represalia a la manipulación de su moneda que funcionaría como un subsidio a la exportación.
Leer en pdf »
GUERRA DE DIVISAS
previous post

