del G-20 en México Durante los pasados 18 y 19 de junio se desarrolló en Los Cabos, México, la VII Cumbre de Líderes del G-20. Los objetivos planteados para el encuentro por la presidencia mexicana fueron discutir y adoptar acuerdos para enfrentar la coyuntura económica, y definir una agenda de futuro global. En la Declaración Final, los mandatarios de las economías más importantes del mundo se comprometieron a trabajar colectivamente para fortalecer la demanda y restablecer la confianza, con intención de apoyar el crecimiento e impulsar la estabilidad financiera, con miras a generar empleos de alta calidad y oportunidades para todos los ciudadanos. Si bien temas como recuperación económica, inclusión financiera, seguridad alimentaria, comercio, empleo y crecimiento verde acapararon la atención de los mandatarios; la actual crisis por la que atraviesa Europa estuvo en el centro de los debates. Los Miembros de la Zona Euro que pertenecen al G-20 indicaron que tomarán todas las medidas necesarias para salvaguardar la integridad y la estabilidad de la zona, mejorar el funcionamiento de los mercados financieros y romper la retroalimentación entre los soberanos y los bancos. Por otra parte, el resto de los países del Grupo acogió positivamente las acciones que se han tomado desde la última cumbre de la Zona Euro. Uno de los acuerdos más relevantes alcanzados fue la suscripción del Plan de Acción de Los Cabos para el Crecimiento y el Empleo, en el que se establecen compromisos para atender la situación de la zona euro, fortalecer la demanda, el crecimiento económico y los sistemas financieros, asegurar la consolidación fiscal de las economías avanzadas, reforzar el crecimiento sólido y sostenible en las economías emergentes y mantener la apertura comercial. Dentro de las acciones tendientes a lograr la estabilización económica y la recuperación global, los países reafirmaron su compromiso de avanzar hacia sistemas de tipo de cambio determinados por el mercado, evitar niveles de tipo de cambio desalineados de forma persistente y abstenerse de devaluaciones competitivas de las monedas. En relación al fortalecimiento de la arquitectura financiera internacional, los Miembros recibieron con agrado los compromisos para incrementar los recursos disponibles del FMI, que exceden los 450 mil millones de dólares y son adicionales al aumento de cuotas conforme a la Reforma de 2010. Estos recursos aumentarían la capacidad de apoyo y préstamo del organismo para enfrentar crisis económicas. También se lograron avances en el fortalecimiento del marco regulatorio de los sistemas financieros, particularmente en la creación del Consejo de Estabilidad Financiera. Finalmente, en la Declaración refrendada por todos los mandatarios presentes, incluida la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, el G-20 manifestó su “firme compromiso con el libre comercio y la inversión, la expansión de los mercados y la oposición al proteccionismo en todas sus formas, condiciones necesarias para la recuperación económica global sostenida, el empleo y el desarrollo”. También se comprometieron a preservar un entorno de negocios favorable para los inversionistas. Ante la preocupación que despierta el número creciente de casos de proteccionismo en el mundo, denunciados por diversos informes internacionales que citan a Argentina como un actor principal; los países del G-20 extendieron hasta 2014 su compromiso de no aplicar medidas restrictivas para el comercio y la inversión, y de dar marcha atrás a cualquier nueva medida proteccionista que podría haber surgido, incluyendo las nuevas restricciones a las exportaciones. En una clara señal sobre la importancia que le otorga a este tipo de declaraciones, a su vuelta de la Cumbre el gobierno argentino decidió denunciar el acuerdo automotor que el país posee precisamente con México, con el objetivo de proteger la producción nacional. Ante la ausencia de progreso en las negociaciones comerciales multilaterales, el énfasis en buscar acuerdos bilaterales y regionales fue evidente durante la reunión de Los Cabos. Canadá y México se unirían a las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP, por sus siglas en inglés). A su vez, toma fuerza la posibilidad de un acuerdo comercial entre EE.UU. y la UE. En diciembre próximo la Federación de Rusia se hará cargo de la presidencia del Grupo. La siguiente reunión de líderes se llevaría a cabo en San Petersburgo en septiembre de 2013.
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G-20 – MEDIDAS PARA HACER FRENTE A LA CRISIS
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