Abriendo las puertas. Hacia finales de octubre, el gobierno de España publicó una orden que dejó sin efecto la convocatoria prevista para la asignación de cupos de biodiesel, con el argumento de que su aplicación podría elevar los precios de los combustibles. Debe recordarse (Ver Boletín Nº 115) que en abril pasado, España aprobó una orden ministerial por la cual se creó un sistema de cupos de producción de biodiesel para cumplir con la cuota de energía renovable que fija la UE para el transporte. De acuerdo a esta decisión, los cupos solo podrían ser asignados a empresas productoras de España o el bloque comunitario. De esta forma, el cambio en la orden ministerial de biodiesel pretende abrir la posibilidad de que quienes vayan a suministrar biocombustible a España puedan ser no solo fábricas españolas y europeas, sino también del resto del mundo. Entre las razones que llevaron a adoptar esta medida, puede señalarse que la Comisión Europea envió cartas a varios Estados Miembros, incluida España, para advertirles de la necesidad de cumplir las normas del mercado único sobre la importación de biodiesel procedente de terceros países, después de que Argentina denunciara el caso español ante la OMC. El portavoz comunitario de Comercio, John Clancy, señaló que la carta forma parte del contexto de trabajo de la Comisión con los países Miembros, a través del cual realiza «un seguimiento para garantizar la coherencia con la legislación comunitaria y las normas del mercado interior». Según indicó, las legislaciones nacionales no deben impedir el establecimiento de condiciones uniformes en todos los Estados miembros en materia de comercio de la Unión con terceros países. Asimismo, se mencionó que el cierre de las importaciones de biocombustible podría tener una repercusión negativa en los precios de los combustibles de aquel mercado, los cuales de por sí ya son bastante elevados. Desde la Cancillería argentina, señalaron mediante un comunicado que se “persistirá en su reclamo hasta tanto la norma española sea derogada en su totalidad y se garantice el acceso del biodiésel argentino al mercado europeo en las mismas condiciones de trato que a los productores del resto del mundo». En efecto, lo que se ha derogado es la convocatoria a esta asignación de cupos, pero no la norma que establece los cupos, por lo que el peligro de cierre está aun latente. Como se señaló en el Boletín Nº 119, Argentina inició una disputa en la OMC contra la UE por considerar que las normas españolas discriminan sus exportaciones del biocombustible. Respecto a esto, entre los días 4 y 5 de octubre representantes diplomáticos de Argentina y la UE se reunieron en Ginebra. Se trató de un intento, infructuoso, de conciliación antes de que la Argentina reclamara formalmente la conformación de un panel para analizar la legalidad de las trabas españolas a su biocombustible. Los cambios anunciados por España fueron tomados con cautela por los exportadores argentinos de biodiésel, que el año pasado enviaron al exterior 1,7 millones de toneladas por 2.088 millones de dólares. Mientras tanto, del otro lado del Atlántico, los productores españoles señalaron que esta disposición prolonga la agonía de un sector que ve frenadas sus esperanzas de que se limiten las importaciones procedentes de países como Argentina, a las que acusan de competir deslealmente, pues pueden ofrecer precios más bajos al recibir ayudas públicas. La medida es positiva para el sector de los biocombustibles en Argentina, el cual ha sido afectado negativamente por una serie de disposiciones internas en el último tiempo. Se espera que la reapertura repercuta en una mejora en las exportaciones hacia la UE.
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UE – BIOCOMBUSTIBLES
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