Críticas a los subsidios de la UE a biocombustibles. En el mes de abril fue publicado el informe «Biofuels – At What Cost? A review of costs and benefits of EU biofuel policies” del Institute for Sustainable Development (IISD), donde se evalúa el apoyo de la UE a la industria de biocombustibles en relación a sus resultados, y se analiza el gasto financiero para el periodo 2014-2020 necesario para alcanzar el objetivo del 10% establecido en la Directiva de Energías Renovables. Entre las principales conclusiones, se destaca que durante 2011 el conjunto de Estados miembros de la UE destinó entre 9.300 y 10.700 millones de euros de apoyo público. Dichos montos representan el apoyo total anual recibido por la industria de los biocombustibles, e incluye exención de impuestos (por un valor de 5.800 millones), objetivos obligatorios de consumo (entre 318 y 736 millones para el bioetanol; entre 3.100 y 4.100 millones para el biodiesel), y la utilización de fondos públicos en I+D (52 millones). El informe es muy crítico respecto de la política bioenergética de la UE, pues considera que el uso de fondos públicos, en un momento de importantes recortes presupuestarios en gastos sociales o de protección del medio ambiente, solo ha permitido alcanzar un 4,5% del mercado europeo de combustibles en el mismo año, lo cual es ligeramente inferior al límite del 5% propuesto por la Comisión Europea. Asimismo, señala que para alcanzar el 8,6% de biocombustibles en 2020, porcentaje previsto en la Directiva de Energías Renovables, requeriría entre 28,8 y 33,1 mil millones de euros adicionales procedentes de fondos públicos en el periodo 2014-2020. Los resultados del estudio muestran cómo el apoyo recibido por la industria supera sobradamente la mitad de las ventas totales del sector de los biocombustibles en la UE, que en 2011 alcanzó entre 13.000 y 16.000 millones. Asociaciones ambientalistas han indicado que los ciudadanos europeos están “pagando” para mantener una industria que no está aportando los beneficios económicos y ambientales que inicialmente la justificaban. Por otro lado, en un informe que la Comisión Europea presentó a finales de marzo a las otras instituciones de la UE, se analiza la evolución del cumplimiento de objetivos de la Directiva sobre Energías Renovables. Allí se hizo especial mención a la repercusión de los biocombustibles en la subida de precios de los alimentos entre 2007 y 2010. Sobre esto, señaló que el uso de cereales para la producción de bioetanol representó el 3% de su uso total en 2010/2011, y considera escasa (1% – 2%) su repercusión sobre los precios en el mercado mundial de cereales. Respecto del consumo de biodiésel de la UE es mayor, y su efecto sobre el precio de las oleaginosas para alimentación (colza, soja, aceite de palma) se estima en un 4% para 2008 y 2010. De esta forma la CE consideró que los principales factores que contribuyeron al aumento de los precios alimentarios fueron las menores cosechas derivadas de incidencias meteorológicas, la creciente demanda mundial de carne y el aumento de los precios del petróleo.
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UE – BIOCOMBUSTIBLES
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