A pisar el acelerador. En el marco de la reciente Cumbre del Mercosur, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, propuso a sus pares dinamizar el relacionamiento externo del bloque, incluyendo las negociaciones comerciales para un Acuerdo de Asociación Estratégica con la UE. Durante su intervención, la mandataria señaló que el Mercosur debe tener una política externa que refleje todas sus potencialidades. “En este espíritu creo que una nueva agenda de inserción externa para el Mercosur podría contemplar cronogramas más acelerados para la negociación comercial con otros países de América del Sur y también con la Unión Europea», agregó. Rousseff dijo que además se podría avanzar en acuerdos con estados africanos, y en convenios para liberalizar las inversiones y el comercio de servicios con países de la región. Al interno de los Estados Parte se está instalando un debate sobre cómo enfrentar las nuevas realidades del comercio y las negociaciones internacionales. En Brasil, particularmente, el sector privado se encuentra presionando al gobierno para que inicie conversaciones con las economías más dinámicas del mundo, ante el riesgo de quedar fuera del nuevo mapa de relaciones comerciales que se está configurando con la negociación de los nuevos Mega Acuerdos Regionales. Respecto de las negociaciones con la UE, los empresarios brasileños temen que la política comercial argentina impida al Mercosur presentar una propuesta consensuada de concesiones arancelarias hacia finales del año, tal cual está previsto. Por este motivo, proponen que el bloque sudamericano negocie en conjunto sólo un acuerdo marco, quedando los cronogramas de liberalización comercial sujetos a negociaciones bilaterales de cada socio con la contraparte europea. Bajo las actuales normas del Mercosur propuestas de este estilo serían impracticables, dado que las mismas exigen que los acuerdos comerciales con terceros países deben negociarse en conjunto. La presidente de la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), Kátia Abreu, indicó que su país no puede perder esta oportunidad por causa de la resistencia argentina. En el mismo sentido, el presidente de la Confederación Nacional de la Industria (CNI), Robson Andrade, expresó que si bien comprenden la importancia de la relación estratégica con Argentina, “no podemos permitir que su posición impida llevar adelante las negociaciones con la UE”. Según fuentes periodísticas, la Coalición Empresarial Brasileña (CEB) ya entregó al gobierno de Rousseff un borrador de ofertas de desgravación arancelarias para presentar ante la UE. Dentro de los bienes agrícolas, se habría pedido colocar dentro de las categorías de productos sensibles a vinos, lácteos y cacao. Desde el lado argentino, el canciller Héctor Timerman se limitó a señalar que el Mercosur «va a escuchar lo que los europeos tengan para decir». De acuerdo a las actas de la última Cumbre del Mercosur, las delegaciones repasaron los trabajos que se vienen desarrollando para avanzar conforme al compromiso de intercambiar ofertas no más tarde del último trimestre de 2013, establecido en el Comunicado Conjunto de la Reunión Ministerial del 26 de enero de este año. Cada país comentó el estado de situación de la elaboración de sus respectivas ofertas nacionales. Debe notarse que con la ratificación de Colombia, a partir del 1 de agosto entrará plenamente en vigor el acuerdo comercial entre este país, Perú y la UE, firmado en junio de 2012. Estos últimos ya habían cumplimentado hace unos meses las formalidades necesarias, y aplicaban bilateralmente el acuerdo desde principios de marzo. La Comisión Europea señala que el tratado abrirá mercados, tanto a los exportadores de la UE como a los colombianos, y permitirá ahorrar más de 500 millones de euros anuales a las empresas.
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MERCOSUR – UE
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