Tiempo de reformas. Entre el 9 y el 12 de noviembre, se realizó la Tercera Sesión Plenaria del 18º Comité Central del Partido Comunista de China. Tras la misma se acordó una hoja de ruta para la próxima década que preserva el papel «preponderante» del Estado en la economía, pero que apuesta por otorgar un papel «decisivo» a los mercados, en lugar de la función «básica» que se le reservaba hasta ahora. Entre los principales anuncios se encuentran liberalizar más los mercados, otorgar un mayor papel a la empresa privada, poner fin a los campos de reeducación por el trabajo, suavizar la política del hijo único y reducir «paso a paso» el número de crímenes que son objeto de pena de muerte, entre otros. Se señaló que el precio de los combustibles, electricidad y otros servicios será decidido principalmente por el mercado; se mejorarán los mecanismos de fijación de la tasa de cambio del renminbi; se impulsará la liberalización de los tipos de interés; y se incrementará el nivel de convertibilidad del yuan en transacciones internacionales. También se promoverá la participación privada en proyectos estatales, y se impulsará la protección del medio ambiente. Teniendo presente que la contaminación es uno de los problemas más graves en el país, se aseguró que el Gobierno sopesa cambios en el modelo energético, excesivamente dependiente del carbón (que supone el 70% del suministro), y que se pretende impulsar el consumo de gas natural y de energías renovables. Una de los anuncios más importantes fue el relativo a la nueva política de hijo único, donde se fija que aquellas parejas en las cuales el padre o la madre sean hijos únicos podrán tener dos hijos. También se indicó que serán totalmente abolidas las restricciones de residencia en las ciudades pequeñas y municipios y se relajarán gradualmente en las de tamaño medio, se integrarán los sistemas de seguridad social urbana y rural, se acelerará la convertibilidad de las cuentas de capitales y se creará un impuesto medioambiental. La eliminación de las restricciones de residencia en pequeñas ciudades es un paso hacia la eventual supresión del registro de residencia o ‘hukou’, que liga a cada persona con su lugar de nacimiento, lo que impide en la práctica que los habitantes de las zonas rurales emigren con sus familias a las ciudades, ya que la falta de ‘hukou’ urbano les impide acceder a los mismos derechos educativos y sanitarios que los locales. Con la modificación del sistema, Pekín quiere acelerar los planes de urbanización y que decenas de millones de campesinos se muden a las ciudades y, en consecuencia, consuman más. En el ámbito rural, donde el suelo es propiedad del Estado, se prevé que los campesinos recibirán derechos para poseer, utilizar, beneficiarse y transferir la tierra de la cual tienen contrato de uso. En este marco de reformas, se declaró que paulatinamente el mercado será el que determine el precio de granos y otros cultivos importantes. Desde el 2004 existen precios mínimos para el arroz y el trigo, además de una política de acumulación inventarios de maíz, soja, azúcar y algodón a precios fijos para proteger los márgenes de los agricultores y estimular la producción. De todas maneras, durante la introducción de los cambios, las autoridades seguirán fijando objetivos de precios para los principales cultivos, además de ofrecer más subsidios e incentivos a través de seguros para impulsar los ingresos de los productores rurales. También se producirá «una mayor apertura del sector bancario, a condición de que sean reforzadas las regulaciones, y se permitirá que el capital privado cualificado establezca bancos pequeños y medianos». China tiene ahora solo unos pocos bancos privados. El 30% de los beneficios de los capitales de propiedad estatal tendrán que ser entregados al Gobierno para 2020, cuando en la actualidad el porcentaje va del 0% al 15%. Se desprende claramente la intención de los líderes chinos de reformar en profundidad la economía para hacerla menos dependiente de las inversiones y la exportación, y más del consumo interno. Solo resta saber de qué manera y en qué plazo se implementará, ya que no se han especificado fechas concretas para la aplicación de las reformas.
Leer en pdf »
CHINA
previous post

