Durante el año 2013 la República Popular China comerció con el mundo productos agroalimentarios por un valor de 195.325 millones de dólares, de acuerdo al Análisis del Comercio Agrícola de China en 2013publicado por la Consejería Agrícola argentina en ese país. A pesar de una demanda sostenida, el valor de las compras realizadas desde nuestro país continúa descendiendo. El Informe tiene por objeto brindar un panorama general de los intercambios del gigante asiático con el mundo y Argentina, identificando los patrones de comercio, los productos más demandados y los principales socios comerciales.
Si bien las importaciones agrícolas han sufrido un leve retroceso del 3% en valor respecto del año anterior, alcanzando 128.247 mil millones de dólares, la Consejería destaca el gran crecimiento que vienen registrando las compras chinas de alimentos, que han llegado a duplicar a las exportaciones en este rubro. En 2013 China exportó productos agrícolas por 67.078 millones de dólares, registrando un déficit comercial en el sector de 61.169 millones.
La creciente demanda de alimentos para satisfacer a una población en aumento y con mayor poder adquisitivo y nuevos hábitos de consumo han motorizado tanto las compras de materias primas para su industria aceitera, de piensos, textil, calzado, muebles y construcción, como así también de manufacturas de origen agrícola. Esto a pesar de una histórica política de autosuficiencia alimentaria que apunta, siguiendo lo establecido en el último plan quinquenal, a cubrir con producción local el 95% de las necesidades de granos del país.
Las importaciones continúan concentrándose en unos pocos productos. Sólo 30 posiciones arancelarias representan el 71% de las compras agrícolas chinas, con las importaciones de poroto de soja (30% del valor total), algodón (6,6%) y aceite de palma (3%) dominando la escena. No obstante, se destaca el crecimiento que han tenido las compras de lácteos, cueros, aceite de colza y carne bovina, entre otros.
En volumen las adquisiciones de poroto de soja continuaron en aumento, llegando a 63,4 millones de toneladas. Por su parte, las importaciones de aceite de soja se contrajeron un 37%, totalizando 1,15 millones de toneladas, como consecuencia del aumento de la molienda local. En el caso del maíz, la caída de las compras se debió a la detección de un evento transgénico no aprobado en China en los envíos desde EE.UU. Como consecuencia, la industria de piensos aumentó sus importaciones de sorgo forrajero, que superaron el millón de toneladas.
Respecto de los proveedores, sólo 20 países fueron el origen del 97% de las importaciones agrícolas chinas. Con ventas por 5.033 millones de dólares Argentina se posicionó en el sexto lugar, con el 3,9% del mercado, detrás de EE.UU. (29,5%), Brasil (17,6%), Australia (7%), Nueva Zelanda (5,7%) y Canadá (4,8%). En el caso de EE.UU., Brasil y nuestro país, las exportaciones de porotos de soja tuvieron un fuerte peso en el total. En cambio, se resalta el caso particular de Nueva Zelanda que incrementó en un 48% sus ventas a China, fundamentalmente de productos lácteos.
Debido a condiciones de acceso muy exigentes, sólo unos pocos países se reparten la mayoría de los envíos en cada rubro de productos. Por este motivo, el principal competidor en el mercado chino, tanto para Argentina como para cualquier otro proveedor extranjero, es el propio productor local.
En 2013 el valor de las compras chinas de productos agrícolas argentinos registró una nueva caída del 2,46%. Las mismas continúan concentradas casi exclusivamente en el complejo soja que, con ventas de poroto por 3.660 millones de dólares y de aceite por 694 millones, representó el 86,9% del total. Otros rubros de exportación fueron lácteos (suero lácteo, leche en polvo, leche infantil, quesos), tabaco, productos pesqueros (langostinos, cala–mares, merluza negra, corvina), aceite de maní en bruto, carne aviar (garras y alitas), lana, carne bovina deshuesada congelada, productos vitivinícolas (vino embotellado, jugo de uva, vino a granel, espumantes), cebada cervecera, maíz, aceite esencial de limón, glicerol, algodón, harina de pescado, maní, madera en bruto, harina de carne y hueso y aceite de oliva. Desde la Consejería destacaron los esfuerzos que se están desarrollando con miras a la diversificación de las ventas argentinas a este destino. Entre 2012 y 2013 se incorporaron 23 nuevas posiciones a la oferta exportable. Entre los productos que integran la agenda de negociación actual se mencionan sorgo, peras, manzanas, miel, alfalfa, semillas de girasol, arvejas secas, uvas de mesa, arándanos, cerezas, carne ovina, y carne bovina con hueso.
En este sentido, a mediados de mayo empresas argentinas del sector agroalimentario participaron de una misión comercial a las ciudades de Shenzhen y Shanghái organizada por la Cancillería, en el marco del Programa de Aumento y Diversificación de las Exportaciones (PADEx).
Por otro lado, a principios de junio el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Gabriel Delgado, encabezó una delegación que buscó posicionar al país como proveedor de biotecnología y valor agregado. De acuerdo a un comunicado, los objetivos fueron aceitar los mecanismos regulatorios de ambos países de modo de facilitar la exportación de valor agregado agrícola mediante la aprobación de nuevos eventos biotecnológicos, ampliar la diversidad de semillas comercializadas en China, y agilizar el intercambio de germoplasma para los proyectos de investigación y desarrollo integrados por empresas de los dos países. Se avanzó en la implementación de un plan de acción hasta el 2017 que se materializará con la firma de acuerdos durante la visita que el presidente de China, XI Jinping, hará a la Argentina en julio próximo.
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