En una reunión informal mini-ministerial en París, los Ministros destacaron que la OMC debería continuar sus esfuerzos para lograr una rápida puesta en marcha del acuerdo logrado en diciembre. El Representante Comercial de EE.UU., Michael Froman, mencionó que su “primera y mayor prioridad debe ser la implementación del paquete de Bali.” Agregó que “es inconcebible que pueda haber mayor progreso en otras de las prioridades de la OMC si el Acuerdo de Facilitación de Comercio no se implementa completamente.” Este proceso se encuentra en su segunda etapa, luego de que los miembros completaron el proceso de revisión legal del texto. El próximo paso consiste en el estudio de las traducciones al español y al francés, luego de lo cual el comité desarrollaría un protocolo de enmienda del Acuerdo de la OMC, que debería ser ratificado por los miembros antes del 31 de julio de 2015, requiriéndose dos tercios de aprobación antes de que entre en vigencia. Por otro lado, Froman destacó que “es importante comenzar a tener conversaciones reales sobre hacia dónde la OMC, incluida la Ronda de Doha, se dirige en la etapa post-Bali”.
Según un nuevo documento de OMC por Nora Neufeld el Acuerdo de Facilitación de Comercio podría servir de modelo para el trabajo en otros tópicos. La autora opina que algunos aspectos del acuerdo “desafiaron el modo convencional de actuar y el pensamiento tradicional sobre cómo encarar un ejercicio de negociación multilateral.” Por ejemplo, menciona que las cuestiones vinculadas a la implementación no fueron dejadas para etapas posteriores, si no que fueron consideradas desde el inicio. Por otro lado, destacó que las negociaciones fueron llevadas a cabo en un contexto inclusivo o descentralizado. Agregó, además, que se buscó trabajar de manera individual país por país y medida por medida, en lugar de continuarse la práctica tradicional de interpretar al tratamiento especial y diferenciado como períodos de transición y flexibilidades según la calificación de país en desarrollo o país menos adelantado.
Sin embargo, no todos extraen conclusiones positivas de lo observado en Bali. Pedro de Camargo Neto, ex-Secretario de Producción y Comercialización en el Ministerio de Agricultura brasilero mencionó que, para el campo brasilero, “Bali no produjo casi nada. Mejorar la transparencia y la administración de las cuotas arancelarias es positivo, aunque muy poco.” Expresó además que la negociación de los subsidios agrícolas de los países desarrollados fue abandonada por Brasil, lo que sería una pérdida dado que ese país había sido líder en el tema al formarse el G20 agrícola. Agregó que el texto de Bali sólo menciona a los subsidios a las exportaciones como un tema relevante, lo que representa “un retroceso respecto de la declaración anterior, que al menos definía un plazo para la conclusión de las tratativas”.

