Ante la inminente expiración de las medidas antidumping y los derechos compensatorios impuestas por la Unión Europea a las importaciones de biodiesel proveniente de Estados Unidos, la Comisión Europea (CE) acogió el reclamo de la European Biodiesel Board (EBB) y publicó los anuncios de reconsideración de la expiración para ambas medidas.
La EBB presentó, meses atrás, una solicitud ante la CE para que dichas medidas fueran prolongadas porque su eliminación “acarrearía probablemente la reaparición del dumping, la subvención y el perjuicio para la industria de la UE”.
Se ha considerado la existencia de suficientes indicios razonables de que, si se permite la expiración de las medidas, es probable que el nivel actual de importaciones en la UE del producto objeto de reconsideración procedente del país afectado aumente hasta alcanzar un nivel de precios perjudicial.
Debe recordarse que en marzo de 2009 la CE estableció las primeras medidas provisionales, que luego se convirtieron en definitivas durante cinco años, y que imponían aranceles especiales a las importaciones de biodiesel desde Estados Unidos para frenar el efecto de las subvenciones en origen y el dumping sobre la industria europea.
Ahora la CE evaluará si existe continuación o reaparición del dumping y de la subvención e investigará a los productores-exportadores de EE.UU. y a los importadores no vinculados con ellos.
En caso de que se confirme la probabilidad de continuación o reaparición del dumping, de la subvención y del perjuicio, se evaluará si el mantenimiento de las medidas es de interés de la UE.
Por último, este procedimiento de reconsideración por expiración no conducirá a la modificación de las medidas vigentes, es decir su cuantía, sino a la derogación o el mantenimiento de las mismas, usualmente por otro periodo de 5 años.
En caso de que se verifique la inexistencia de daño o amenaza de daño y se decida derogar las medidas, EE.UU. podrá volver al mercado europeo, llenando el vacío que de cierta forma han dejado Argentina e Indonesia, afectados por medidas antidumping desde el año pasado. De todas formas, es difícil que se deroguen dichas medidas, dado que por un lado EE.UU. no ha abandona do su política de subsidios a los biocombustibles, mientras que por el otro, la UE se ha mostrado permeable al reclamo de su industria interna, la cual ha crecido bajo el amparo de desembolsos y protecciones gubernamentales.

