Con la intención de buscar el acercamiento de las distintas iniciativas latinoamericanas, a finales de noviembre tuvo lugar el Seminario Diálogo entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur, organizado por el gobierno de Chile e inaugurado por la presidenta Michelle Bachelet. Esta última es una de las principales promotoras de la búsqueda de convergencia entre dos mecanismos de integración a los que considera distintos, pero con metas similares. En este sentido, instó a dejar de lado de una vez por todas el prejuicio de que hay dos bloques contrapuestos, que no dialogan entre sí.
El encuentro, que fue dirigido por el canciller chileno Heraldo Muñoz, contó con la participación de representantes de Argentina, Perú, Brasil, México, Guatemala, Uruguay y Paraguay. Muñoz señaló que no se trata de refundar las instituciones ni fusionarlas, sino de actuar con realismo, pero al mismo tiempo con voluntad política, para resolver los obstáculos que existen para la integración.Para los asistentes, la clave es buscar puntos en común entre los bloques y modalidades de acuerdos específicos en una región que, pese a las crisis internacionales, ha logrado una relativa estabilidad y buen crecimiento económico.
En el encuentro no se trató la posibilidad de dar los primeros pasos hacia una convergencia arancelaria o regulatoria entre ambos bloques, pero sí en avanzar en distintas áreas sin dañar los intereses nacionales. Se intentará un progreso gradual y flexible en cuestiones como movilidad de personas, integración energética, infraestructura, digitalización de trámites aduaneros, interconexión eléctrica e internacionalización de pequeñas y medianas empresas.
El canciller Muñoz reconoció que a pesar de que ambos bloques responden a modelos económicos y formas distintas de inserción en la economía, constituyen dos componentes esenciales, cuya convergencia gradual y pragmática otorgaría importantes beneficios a los países integrantes de cada uno de los mismos. También aseveró que no será tarea sencilla, pero indicó que lo que pasa en el mundo indica que profundizar la integración no es una opción, es una necesidad y para que ello ocurra es necesario tender puentes entre las distintas iniciativas de integración regional existentes.
A su turno, el canciller argentino, Héctor Timerman planteó la necesidad de industrializar las economías latinoamericanas, y de no «seguir siendo simplemente proveedores de materias primas». Asimismo, remarcó que Argentina tiene firmados acuerdos comerciales con todos los países de la Alianza del Pacífico, acuerdos que en su mayoría tienen cronogramas de desgravación arancelaria muy avanzados, por lo que los esfuerzos para impulsar más aún la integración deberían enfocarse en aumentar el comercio regional, todavía lejos de su potencial, y profundizar la integración productiva y las cadenas de valor entre los países de ambos bloques.
Al concluir el encuentro el canciller chileno subrayó la idea de una “agenda corta”, destacando que se debería avanzar en aquellos temas menos controvertidos donde los acuerdos sean más factibles.
Estas previsto que el próximo año se lleve a cabo en Lima, Perú, un encuentro de más de mil empresarios de la Alianza del Pacífico y el Mercosur.
Con el objetivo de aportar al debate en el seminario, la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) presentó el documento titulado “Alianza Pacífico y el Mercosur. Hacia la convergencia en la diversidad”. En el mismo se concluye que el Mercosur debería apostar a un acercamiento con el grupo de países de la Alianza del Pacífico y viceversa en el corto plazo, como una alternativa para mitigar las consecuencias de un nuevo de ordenamiento del comercio y las inversiones a nivel global que se establecerá tras la firma de los grandes acuerdos trans-regionales que se están negociando actualmente.
En el informe se señalan ciertos elementos para una posible agenda de trabajo: facilitación del comercio, acumulación de origen, movilidad de personas, estadísticas sobre el comercio de servicios, ciencia, tecnología, innovación y prospectiva, sostenibilidad, transporte, energía, política industrial, aproximación conjunta a Asia Pacífico, y turismo.

