El pasado 24 de noviembre en su visita a China el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, Carlos Casamiquela, firmó el Protocolo Fitosanitario para Sorgo junto a su par de la Administración General de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena (AQSIQ), Zhi Shuping. De esta manera, la exportación de sorgo forrajero a China quedó oficialmente abierta.
De acuerdo a datos brindados por el ministerio argentino, hasta 2012 las importaciones chinas de sorgo no superaban las 100.000 toneladas anuales, destinadas principalmente a la producción de aguardiente. La necesidad china de aprovisionarse de granos forrajeros para acompañar la demanda del sector productor de aves y cerdos llevó a que en 2013 las importaciones de sorgo crecieran a un millón de toneladas por un valor de 369 millones de dólares, y a que en los primeros siete meses de 2014 ya superaran los 2,4 millones de toneladas por 689 millones de dólares.
El ingreso de China como comprador de este cereal está teniendo un fuerte impacto en el mercado mundial, que es dominado por Argentina, Australia y Estados Unidos. Argentina es actualmente el segundo exportador del globo, con exportaciones estimadas para 2014 de 1,47 millones de toneladas, según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
En el mismo marco se anunció que Argentina ya se encuentra habilitada para comenzar a exportar girasol confitero a China, tras haberse concluido el análisis de riesgo correspondiente. De esta manera, las empresas procesadoras chinas de girasol para consumo humano podrán comenzar a abastecerse desde Argentina, sobre todo teniendo en cuenta la posibilidad de cubrir la demanda en contraestación.
Otro protocolo que quedó operativo es el relativo a la Exportación de Peras y Manzanas, firmado en julio de 2014 en Buenos Aires, tras la visita de inspección realizada por técnicos de AQSIQ a en la primera semana de noviembre para evaluar sus condiciones de implementación.
También hubo novedades en el sector cárnico, con la habilitación de nuevas plantas frigoríficas argentinas para exportar carne vacuna deshuesada. Asimismo, las partes acordaron priorizar las negociaciones para abrir el mercado chino a la carne vacuna deshuesada enfriada y Argentina propuso trabajar en un acuerdo que permita exportar carne vacuna con hueso y carne y despojos porcinos.
De acuerdo a datos del Ministerio de Agricultura, China es el segundo destino de los productos agroindustriales argentinos, con una participación de 10,8% (4.500 millones de dólares) en 2013. Durante ese año, Argentina fue el primer proveedor de China de aceite de soja (54% del mercado) y aceite de maní (49%); el segundo de aceite de girasol (7%); el tercero de porotos de soja (10%), maní (26%) y carne aviar (5%); el cuarto de maíz (2%), cebada cervecera (3%) y suero lácteo (9%); y el quinto de harina de carne o hueso (3%), carne vacuna (3%), tabaco (7%) y jugo de uva y mosto (9%). Los productos del sector agropecuario representan el 85% del total de las exportaciones argentinas al gigante asiático, alcanzando los 1.021 millones de dólares en el rubro alimentos y bebidas.

