A finales de mayo, tanto la Unión Europea (UE), como la Argentina, presentaron sus apelaciones en la diferencia respecto de las medidas antidumping aplicadas por la UE sobre el biodiésel argentino. Debe recordarse que el 29 de marzo se publicó el fallo por el cual se dio la razón a la mayoría de los planteos de Argentina, por lo que se pidió a la UE que adecue sus medidas en conformidad con las obligaciones respectivas del Acuerdo Antidumping y el GATT de 1994 (Ver Boletín Nº 152).
Según la UE, el grupo especial (GE) encargado de la controversia consideró erróneamente que los cálculos de los costos realizados por la autoridad de investigación eran incompatibles con las normas del Acuerdo Antidumping. Asimismo, cuestionó otras conclusiones del GE, como lo relativo a la determinación del margen del dumping y derechos antidumping aplicados en exceso de los márgenes de dumping.
Por el lado de Argentina, se cuestiona que el GE no haya tenido en cuenta el cuestionamiento de la normativa europea en materia de antidumping. También que no se haya realizado una comparación equitativa entre el valor normal y el precio de exportación y, en particular, al no tener debidamente en cuenta las diferencias que influían en la comparabilidad de los precios.
Desde el Consejo Europeo de Biodiesel (EBB, por sus siglas en inglés), grupo que representa el 75% de la producción de biodiésel de la UE y fue el principal denunciante en el procedimiento antidumping, apoyó la apelación de la UE, destacando que si bien la metodología utilizada para corregir la distorsión en los precios de Argentina pudo ser errada de acuerdo con las normas del comercio internacional, la posibilidad de ajuste de costos comprendida en la regulación de la UE no es inconsistente con las normas de la OMC.
Ahora inicia el proceso de apelación, que de acuerdo a las normas de la OMC, no debería extenderse más de 90 días. De todas formas, según la complejidad del caso, este tiempo puede llegar a extenderse. De confirmarse el pedido argentino, la UE debería quitar los derechos antidumping -del 24,6%- que ha venido aplicando, lo que posibilitaría el regreso al mercado europeo, sobre todo si se toma en consideración la reciente medida española de abolición de cupos (Ver en este Boletín).

