El pasado 4 de mayo quedó sin efecto la disposición española que distribuía cupos de abastecimiento de biodiesel en dicho país. Hace dos años había entrado en funcionamiento un sistema de asignación de parte de la producción de biodiesel necesaria para cumplir los objetivos europeos entre una serie de empresas, todas ellas europeas, durante un periodo de dos años.
Tras iniciar un caso ante la OMC, se logró que el Gobierno español modificara la medida que distribuía dichos cupos sólo entre empresas españolas y europeas. Pero finalmente, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo de España dispuso la exclusión de las empresas argentinas, como así también otros proveedores extracomunitarios de Indonesia y Malasia, acusando incumplimiento de requisitos administrativos. Luego sobrevino el cierre del mercado por los derechos antidumping, por lo cual esta cuestión quedo en segundo plano.
En su momento, la asociación renovable APPA Biocarburantes solicitó que se prorrogara la asignación de cuotas de biodiesel por dos años más. Según APPA, este sistema le ha permitido a la industria española aumentar su producción, cuota de mercado y actividad.
Desde la Embajada de Argentina en España se recibió la medida con enorme satisfacción por el “impacto positivo” que tendrá en la economía argentina. Según indicaron, esto permite recuperar corrientes comerciales que en el 2012 superaban los mil millones de dólares. De todas formas, si bien se pone fin a un conflicto que se prolongó por cuatro años entre ambos países, no permite automáticamente el ingreso del biodiesel argentino a la UE debido a los aranceles antidumping que aún rigen sobre las importaciones de ese combustible provenientes de Argentina (Ver en este Boletín “Apelación de ambas partes”).
Por otro lado, las exportaciones argentinas de biodiesel han mostrado signos de mejoras, sobre todo si se toman cuenta las ventas externas realizadas en el primer cuatrimestre del año. Durante 2016, de acuerdo a datos de INDEC, se realizaron exportaciones por 264 mil tn, principalmente a EE.UU. (76%) y Perú (21%). Esto implicó una mejora del 144% respecto del mismo periodo en 2015, colocando a la industria en los mismos niveles de exportación que 2014.
La eventual reapertura del mercado español -por la caída de los cupos- y del europeo en su conjunto -por las medidas antidumping-, llevaría a que la industria del biodiesel vuelva a utilizar gran parte de su capacidad instalada, que ronda las 4,5 millones de toneladas anuales.

