Luego del fin formal a la moratoria, anunciado tras la aprobación del maíz dulce bt 11, la UE se prepara para aprobar el maíz tolerante al glifosato (NK603), desarrollado por Monsanto. La aprobación del maíz NK603 constituiría un cambio de importancia, que abriría el mercado europeo a un evento recientemente adoptado por nuestro país. La referida aprobación del maíz dulce bt-11 había sido de gran importancia simbólica, pero de escaso efecto práctico ya que no se refería a un nuevo rasgo transferido al maíz (los eventos que incorporan la modificación bt- 11, que dota al maíz de resistencia al barrenador del tallo ya habían sido aprobados). Para que el maíz modificado pueda entrar en la Unión deben concluir exitosamente tres procesos paralelos: a) la autorización para su liberación en el ambiente, b) su aprobación como pienso y c) su aprobación como nuevo alimento. Es importante destacar que cada una de las medidas enumeradas es necesaria pero no suficiente. También debe aclararse que los procesos son paralelos pero cada uno fue iniciado en distintos momentos y, por ello, la aprobación definitiva tendrá lugar en septiembre u octubre cuando el tercero de ellos sea concluido. Desde la entrada en vigor del reglamente 1829, el 18 de abril último, los piensos y alimentos han sido igualados. Así, no puede aprobarse un evento para la alimentación animal si éste no es igualmente aprobado para el consumo humano. La razón se remite al caso del maíz Starlink que, a pesar de contar tan sólo con la aprobación para su consumo animal, se filtró en la cadena de alimento humano y fue detectado en EE. UU y Europa en ciertos alimentos en góndola. El pasado lunes 16 de julio la Comisión Europea anunció la aprobación del maíz NK603 para su uso como pienso. La medida fue adoptada por la falta de acuerdo entre los países miembros de la Unión y la conclusión del período previsto para que éstos pudieran llegar a un consenso (para más datos sobre el proceso de aprobación ver en nuestra página la sección “OGMs”). La noticia fue bien recibida en nuestro país, máxime cuando la gran parte de las ventas argentinas de maíz al viejo continente tienen como destino la alimentación animal. Ahora bien, según explicamos, no puede darse un escenario en el cual la aprobación sea exclusiva para la alimentación animal; entonces, la medida no tiene validez hasta que se alcance también su autorización como alimento humano. Tal decisión llegaría, según anunció la Comisión, en el “otoño europeo” por lo que no puede saberse si será antes o después del recambio de autoridades, previsto para el primero de octubre. En cualquier caso, todo indica que el resultado sería positivo.
Leer en pdf »
UE – OGM´S
previous post

