El fin de la moratoria no ha terminado con los conflictos en torno a los OGMs. Sin embargo, la polémica se centra en estos días en normas que no afectan directamente el comercio de nuestro país. La nueva y estricta reglamentación sobre aprobación, comercio y etiquetado de productos GM (ver boletines anteriores y sección OGMs en nuestro sitio de Internet) requiere, a fin de que todos los productores europeos puedan también hacer uso de esas innovaciones, cumplimentarse con nuevas normas sobre umbrales de tolerancia para semillas y reglas de coexistencia para “las tres agriculturas” (convencional, orgánica y biotecnológica). La Comisión presentó una propuesta con los umbrales de tolerancia a la presencia adventicia de OGMs en las bolsas de porotos y granos para la siembra, debajo de los cuales no existirá una obligación de etiquetado. La definición de dichos umbrales enfrentó a los productores orgánicos y organizaciones ecologistas (que exigían un umbral cercano al límite de la detectabilidad) con los semilleros del viejo continente (que cuestionaban la viabilidad económica, y aún técnica, de sus exigencias). Ante la falta de acuerdo, la Comisión presidida por el italiano Romano Prodi, ha decidido dejar este polémico expediente en manos de los funcionarios que, a partir de noviembre próximo, reemplazarán a los actuales Comisarios (bajo la presidencia del portugués Durao Barroso). A pesar de la falta de acuerdo, la Comisión dio otro paso importante en referencia a la comercialización de semillas GM: 17 variedades vegetales derivadas del evento MON 810, un maíz bt de Monsanto, fueron incorporadas al catálogo europeo de semillas. Estas variedades estaban ya inscriptas en los catálogos español y francés. En el caso de España estas variedades son comercializadas. Su inclusión en el catálogo no garantiza, empero, que puedan ser sembradas en toda la Unión ya que la mencionada media es un elemento necesario pero no suficiente. En tanto, “a partir del otoño” europeo, la Comisión podrá dar su visto bueno definitivo al maíz NK603, de Monsanto. Según informamos, este evento había sido autorizado para el consumo animal, pero dicho acto no tiene valor alguno si no recibe además la aprobación para el consumo humano. Un tiempo después, dicha institución deberá emitir su dictamen sobre otra variedad tolerante al glifosato desarrollado por la misma empresa, la Colza GT-73. En ambos casos los eventos cuentan con el visto bueno de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) y, además, la autorización abarca solamente su importación y procesamiento (no su cultivo), por lo que es de esperar que sean aprobados.
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UE – OGM´S
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