La Comisión Europea ha iniciado, el pasado 29 de noviembre, un procedimiento para terminar con medidas nacionales que, contraviniendo las normas europeas, condicionan la entrada de ciertas variedades de maíz y colza GM. A más de 5 años de la primera medida de esta naturaleza, se comienza a actuar para poner fin a “la otra moratoria”, menos conocida que la “moratoria de facto” por la cual se congelaron los procesos de aprobación de nuevos OGMs, que duró desde octubre de 1998 hasta mayo de 2004. También en este caso se puede hablar de una moratoria porque la UE se abstuvo de iniciar los procedimientos que su normativa prevé ante la aplicación de una salvaguardia ambiental, lo que permitió a ciertos países de la Unión (Austria, Alemania, Francia, Luxemburgo y Grecia) prohibir la comercialización de productos GM, a pesar de que éstos habían sido aprobados en concordancia con las exigentes reglas europeas al respecto. Las salvaguardias son mecanismos de excepción que pueden ser interpuestos en caso que surja nueva información científica que alerte sobre el peligro de un determinado producto. Las autoridades científicas europeas desestimaron en repetidas oportunidades los argumentos presentados por los países en cuestión. Siguiendo el dictamen de la autoridades científicas, el pasado 29 de noviembre la Comisión puso a consideración de los Estados Miembros (EM) una propuesta para rechazar las salvaguardias nacionales que afectan a distintos OGMs; los representantes de los 25 EM reunidos en un Comité regulador no han podido pronunciarse ni a favor ni en contra. Consecuentemente el tema debe ser elevado al Consejo de Ministros, que contará con 3 meses para pronunciarse sobre la materia. Como ocurre en los casos de propuestas para aprobar un nuevo OGM, sí el Consejo de Ministros no puede pronunciarse en el tiempo previsto, la Comisión quedará en libertad para dar por aprobado su proyecto. La incógnita que surge es si su opinión podrá prevalecer en la práctica, lo que dependerá de la voluntad de los países de acatar una decisión comunitaria. La buena noticia es que la nueva Comisión, presidida por el ex primer ministro del Portugal Durao Barroso, ha dado muestras de su voluntad política para terminar con las trabas al comercio de OGMs aún existentes. Vale destacar que las salvaguardias nacionales fueron cuestionadas en el marco del panel que Estados Unidos, Canadá y Argentina han interpuesto en el Órgano de Solución de Diferencias de la OMC, cuyo resultado se daría a conocer a mediados del año próximo.
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UE – OGM´S
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