Promover el trabajo conjunto y gestionar las diferencias fueron los ejes del encuentro entre los mandatarios, a través de un diálogo exhaustivo de alto nivel y un plan de 100 días para abordar cuestiones económico-comerciales.
El día 6 de abril el Presidente chino, Xi Jinping, junto a su señora, Peng Liyuan, arribaron a Mar-a-Lago, Florida, a fin de participar de una serie de encuentros con su par estadounidense, Donald J. Trump. Las delegaciones de alto nivel que los acompañaron mantuvieron reuniones de trabajo técnicas con sus pares locales.
Según un comunicado de prensa de la Casa Blanca, ambos mandatarios acordaron trabajar en conjunto para expandir las áreas de cooperación y gestionar sus diferencias, basándose en el respeto mutuo. Asimismo, revisaron el estado de la relación bilateral y señalaron la importancia de trabajar juntos para generar resultados positivos que beneficien a los ciudadanos de ambos países.
El Presidente Trump señaló los desafíos que provoca la intervención del gobierno chino en su economía y planteó serias preocupaciones sobre el impacto de las políticas industrial, agrícola, tecnológica e informática de China en los empleos y exportaciones de su país. Subrayó la necesidad de que el gigante asiático adopte medidas concretas para nivelar el terreno de juego para los trabajadores estadounidenses, haciendo hincapié en la necesidad de un acceso recíproco a los mercados.
Bajando significativamente el tono de la campaña electoral, Trump parece haber optado por una estrategia diferente en su vínculo diplomático con China. En tal sentido, y en el marco del encuentro los dos presidentes acordaron elevar las conversaciones bilaterales existentes para reflejar la importancia de lograr progresos en diversas cuestiones de interés común. En efecto, se estableció un nuevo marco para las negociaciones a nivel de gabinete de gobierno. Dicho Diálogo exhaustivo será supervisado por ambos mandatarios y constará de cuatro pilares: Diálogo Diplomático y de Seguridad; Diálogo Económico Global; Diálogo sobre Aplicación de la Ley (enforcement) y Seguridad Informática; y Diálogo sobre Cuestiones Sociales y Culturales.
Asimismo, en términos de Seguridad internacional, acordaron aumentar la cooperación y trabajar con la comunidad internacional aplicando plenamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, para convencer a Corea del Norte de resolver pacíficamente la amenaza de los programas de armas y desnuclearización.
El Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Terner Mnuchin, aclaró que el diálogo económico se enfocará en comercio, inversiones y otras oportunidades económicas entre ambos países. En particular, pretenden una relación económico-comercial más equilibrada. Para ello, la idea es definir un plan de 100 días para abordar las diversas cuestiones. El objetivo norteamericano es incrementar las exportaciones a China y reducir el déficit comercial existente. Según informaron los funcionarios estadounidenses es la primera vez que desde el gigante asiático expresaron interés en reducir su saldo comercial neto debido al impacto que está teniendo en la oferta de dinero e inflación.

Fuente: Elaborado por Fundación INAI en base a datos UNCOMTRADE, tomando aquellos reportados por EE.UU.
Cabe destacar, que China es el principal proveedor de los EE.UU. representando un quinto (21%) de sus importaciones totales, por un valor de 490.680 millones de dólares (en promedio 2014-16), y el tercer destino de sus exportaciones, recibiendo 14% del total por 118.507 millones de dólares. Esto muestra la magnitud de esa balanza comercial negativa (de alrededor de 372 mil millones de dólares), que tanto preocupa a los estadounidenses.
En el caso del comercio agroindustrial, se invierte el sentido de la balanza, como se puede observar en el gráfico. EE.UU. tiene un saldo agroindustrial positivo de alrededor de 15 mil millones de dólares. China recibe el 15% de sus exportaciones agrícolas, por un valor de 23.294 millones de dólares. Los principales productos exportados a China por EE.UU. que representan el 75% del total agroindustrial son: porotos de soja (56%), sorgo (7%), heces y desperdicios de cervecería o destilería (5%), cueros y pieles (4%), algodón (4%).
Por último, el Presidente Trump aceptó la invitación de su par asiático para visitar China, lo que podría concretarse en 2017 dependiendo las agendas de ambos presidentes.

