En un reciente informe el Banco Mundial resalta las reformas que Argentina debería llevar adelante en materia de comercio, inversión y competencia para impulsar su integración internacional.
El Banco Mundial publicó un informe relacionado a Argentina, donde analiza la situación actual en tres áreas de política -comercio, inversión y competencia- y propone una serie de reformas diseñadas para impulsar la integración con los mercados globales. Esto eventualmente proporcionaría oportunidades de crecimiento, mejora en el bienestar para los consumidores y generación de mejores oportunidades de empleo.
En cuanto al diagnóstico, indica que la economía está particularmente cerrada al comercio. En parte como resultado de las políticas implementadas por gobiernos anteriores, los flujos comerciales de Argentina han caído casi a la mitad durante la última década. Bajaron del 42% del producto bruto interno (PBI) en 2002 al 26% en 2016, ligeramente por encima del nivel de 1998 del 23%. El comercio de servicios como porcentaje del PBI es menor que en todos los países vecinos. El arancel de importación promedio de Argentina fue del 13,6% y las medidas no arancelarias (MNA) restringen aún más los flujos comerciales, con efectos similares a los aranceles de hasta 34%. Hasta octubre de 2016, las licencias de importación para alrededor de 1.600 líneas arancelarias aún no estaban sujetas a aprobación automática. Los países de todo el mundo participan, en promedio, en unos catorce acuerdos de libre comercio cada uno; Argentina es signatario de solo uno, el Mercosur.
Frente a esto se sugiere una serie de reformas, que abarcan una amplia gama e incluyen recomendaciones tales como la reducción de aranceles y medidas no arancelarias, la eliminación de los obstáculos burocráticos que dificultan las inversiones del sector privado y el fortalecimiento de la aplicación de medidas contra los cárteles, entre otros.
Según el informe, estas medidas permitirían a las empresas ser más competitivas y estar mejor integradas en la economía global. De acuerdo a sus cálculos, una mayor integración del Mercosur -con aranceles externos más bajos y simplificación de las medidas internas no arancelarias- expandiría el PBI argentino en al menos un 1%, respecto de las proyecciones de referencia para 2030. También se generarían aumentos en el flujo de las exportaciones por acuerdos con la Unión Europea y con los países de la Alianza del Pacifico, del orden del 80 y 25 por cierto respectivamente, respecto de un escenario de base de cara a 2030. Otros aspectos que desembocarían en un incremento del PBI serían la eliminación de las licencias de importación no automáticas restantes y de todos los impuestos a la exportación, entre otras medidas.

