Los Estados Miembros (EM) de la Unión Europea se aferran a sus prohibiciones nacionales contra ciertos OGMs, al rechazar una propuesta de la Comisión Europea que declara ilegales las medidas nacionales contra eventos ya aprobados. Las restricciones al comercio de los OGMs en la UE se basan en medidas comunitarias y nacionales. Entre las primeras se encuentran la moratoria de facto en la aprobación de nuevos eventos y las reglas sobre etiquetado y trazabilidad. Las medidas nacionales, en tanto, son una serie de “salvaguardias”, por medio de las cuales los EM prohíben la comercialización de un evento que ya ha sido aprobado a nivel comunitario. Tales salvaguardias fueron previstas por distintos instrumentos jurídicos que regulan la aprobación de nuevos eventos, pero su uso debía restringirse a los casos en los que surgiera nueva información científica, no considerada a la hora de la aprobación, señalando un peligro cierto para el medio ambiente y/o la salud de los consumidores. Al presentarse una salvaguardia, la Comisión Europea debe, en primer lugar, evaluar los justificativos científicos de estas medidas y, posteriormente, proponer a los EM la aceptación o el rechazo de las salvaguardias. Las medidas en cuestión habían sido adoptadas entre 1996 y 1998 por parte de Austria, Alemania, Grecia, Francia y Luxemburgo. En aquél entonces la Comisión cumplió con la mitad de su tarea, porque sólo consultó a las autoridades científicas, que acusaron de inmediato la ausencia de fundamentos sólidos, pero se abstuvo por largo tiempo de proponer la aceptación o el rechazo de estas medidas. En noviembre de 2004 la Comisión presentó, mas tarde que temprano, una propuesta para rechazar las salvaguardias en cuestión. Los EM cuentan con dos instancias para pronunciarse, un comité regulador y el Consejo de Ministros. Para aceptar o rechazar la propuesta de la Comisión los EM deben, en cualquiera de las dos instancias, pronunciarse por medio de una mayoría calificada. Si no logran una mayoría a favor o en contra, la Comisión queda en libertad de aprobar su propia propuesta. Este mismo procedimiento es utilizado para aprobar o rechazar un nuevo evento. En noviembre de 2004 los EM, reunidos en un comité regulador, no lograron alcanzar una mayoría calificada a favor o en contra. Esta situación de ausencia de decisión se ha dado en todos las votaciones, en las cuales los EM debían pronunciarse respecto a un proyecto de la Comisión, vinculado con los OGMs. Sin embargo, el pasado 24 de junio el Consejo de Ministros logró por primera vez una mayoría (en este caso en contra). Según ha trascendido, 22 Estados Miembro votaron en contra de la propuesta, y tan sólo 3 (Reino Unido, Holanda y Suecia) se han abstenido o han votado a favor. De este modo, los Estados conservan su derecho a implementar medidas que, según la opinión reiterada de las autoridades científicas comunitarias, no tienen ningún basamento científico. Cabe recordar que estas medidas son objeto de cuestionamientos por parte de Estados Unidos, Argentina y Canadá en el marco del sistema de solución de controversias de la
Leer en pdf »
UE – OGM´S
previous post

