El 14 de agosto pasado, el gobierno argentino presentó una consulta a Brasil, en el Marco de la Comisión de Comercio de MERCOSUR, referida a las restricciones al comercio de harina de trigo y premezclas. Se trata de una norma en vigencia desde agosto de este año por la cual la importación de los mencionados productos desde Argentina está sujeta a requisitos particulares, a saber: a) presentación de una declaración de composición de la mercadería, identificando en su caso los productos adicionados e informando sus características físico químicas y b) realización de un análisis en el puerto de Santos para verificar la información anterior. Hasta tanto dicho análisis no se complete, no puede despacharse la mercancía. En caso de que el resultado del análisis difiera de la información presentada en la aduana, se aplicará al importado una multa, debiendo pagar el arancel NMF en vez del preferencial y corresponderá solicitar una nueva licencia de importación. Estos requisitos adicionales tienen por objeto determinar si se trata de harina de trigo o premezclas. Ocurre que, en Argentina, las harinas de trigo y el trigo pagan un derecho de exportación del 20% mientras que las premezclas tributan un 5%. Por tal motivo, los molineros brasileños argumentan que los argentinos haciendo pequeñas alteraciones en la composición exportan a Brasil harina de trigo “enmascarada” en premezclas. Ello, argumentan los molineros brasileros, les permite tener a los molineros argentinos la materia prima un 15% más barata en relación a lo que sucede en Brasil. El gobierno argentino pretende que se autoricen análisis en laboratorios cercanos a los lugares de ingreso de las mercaderías a Brasil, debido a que el lugar establecido, el Puerto de Santos, se encuentra distante, generando una carga al comercio injustificada. Además, solicita que se suspenda la entrada en vigencia de la norma hasta que se resuelva la petición anterior. Según datos de la Federación Argentina de la Industria Molinera, las exportaciones de harina de trigo a Brasil representan solamente el 2,7% del mercado y por lo tanto sostienen que no causan ningún perjuicio a la industria brasilera. La Comisión de Comercio es el órgano del MERCOSUR encargado de velar por la aplicación de los instrumentos de política comercial común acordados, incluyendo el tratamiento de los reclamos de los Estados o los particulares en materia comercial.
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BRASIL – HARINA DE TRIGO
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