A principios de junio se llevó a cabo en Brno, República Checa, una nueva reunión informal del Consejo de Agricultura de la UE. Durante el encuentro, los ministros del ramo de los países Miembros del bloque debatieron acerca del futuro de la Política Agrícola Europea (PAC) luego del 2013, año en que expira el actual presupuesto comunitario. La intención de los ministros es arribar a un consenso acerca de la visión que se le impregnará a la política de ayuda al agro europeo en los años venideros, antes de que se inicie la negociación sobre las nuevas perspectivas financieras de la UE, y se acuerde el nuevo presupuesto agrícola. A raíz de un documento que presentó la actual Presidencia Checa de la UE, los debates giraron en torno al futuro de los denominados Pagos Directos. Según fuentes comunitarias, dos posturas dominaron la discusión. Por un lado, un grupo de países liderado por España, Francia e Italia, manifestó que este tipo de pagos debe mantenerse con propósitos de sostenimiento de los ingresos de los agricultores, debido a las funciones que cumplen en cuanto a aumentar la competitividad del sector, contribuir a al seguridad alimentaria y conservar el medio ambiente. En este sentido, la delegación española expresó que es necesaria una PAC con Pagos Directos fuertes en situaciones como la crisis actual debido a que la “agricultura crea empleo”. Por otro lado, un grupo más reducido de países, compuesto por Dinamarca, Suecia y el Reino Unido, sostuvo que solo deberían mantenerse en el futuro subvenciones relacionadas a la provisión por parte del agricultor de “bienes públicos” vinculados con la conservación del medio ambiente. Según estos países, los pagos directos deberían actuar como una compensación al agricultor por los servicios relacionados con el cuidado del clima y el ambiente que presta a la comunidad. En su discurso, la comisaria de Agricultura de la UE, Mariann Fischer Boel, expuso una posición intermedia. Si bien se mostró de acuerdo con la reducción de los pagos directos y su vinculación con la provisión de bienes públicos, manifestó que debe conservarse algún tipo de apoyo directo a la renta. Durante el encuentro se formalizó una petición de los 12 nuevos Estados Miembros de la Comunidad para equiparar las ayudas a todos los productores del bloque. Estos países están sometidos en la actualidad a un régimen transitorio por el cual las ayudas a sus agricultores van aumentando poco a poco, aunque se encuentran en niveles muy inferiores a las primas por hectárea recibidas en los demás Estados de la Unión. Fischer Boel ha señalado que se deberá estudiar como “reequilibrar esta situación”. Según fuentes en Bruselas, las conversaciones acerca del futuro de la principal política comunitaria continuarán en las próximas reuniones del Consejo de Agricultura. Durante el segundo semestre del año, la Presidencia Sueca del bloque promoverá discusiones sobre las medidas relacionadas con el desarrollo rural. En la primera mitad de 2010, con España haciendo uso de la Presidencia Europea, se intentará arribar a las conclusiones finales. Luego, hacia finales del verano boreal la Comisión Europea presentará una Comunicación al respecto. Finalmente, a mediados del 2011 se harán públicas las propuestas legales para la reforma de la PAC, en simultáneo con la propuesta sobre las nuevas perspectivas financieras de la UE.
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REFORMA DE LA PAC
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