La agricultura en China se encuentra muy afectada por una sequía que se prolonga desde mediados de febrero y afecta a 3,56 millones de hectáreas de tierras de cultivo. Asimismo, estadísticas oficiales indican que cerca de 11 millones de personas y ocho millones de animales no disponen de agua potable a consecuencia de dicho fenómeno. Según los meteorólogos, el sur de China está afectado por el fenómeno de «El Niño», lo que se ha traducido en un aumento de las temperaturas y una reducción de las precipitaciones. También el «efecto invernadero» puede ser un factor de la actual situación, dado que se calcula que el clima invernal en la región ha aumentado a un ritmo de 0,2 grados por década. Frente a esta situación, el Director de la Oficina de Meteorología de China, Zheng Guoguang, indicó que se incrementará el uso de la tecnología para modificar el clima en la lucha contra la sequía extrema, las tormentas de arena y los incendios forestales. Estos esfuerzos de disminuir las pérdidas agrícolas por sequía se inscriben en la meta fijada de aumentar en 50 millones la producción anual de granos del país. Respecto a esto último, en noviembre de 2009 la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) publicó el “Plan Nacional para la Expansión de la Capacidad de Producción Anual de Granos en 50 Millones de Toneladas entre 2009 y 2020”. Según la información recogida por el boletín de marzo de la Consejería Agrícola de la Embajada Argentina en China, se prevé para 2020 un consumo de 286,25 millones de toneladas de granos. A su vez, fija como meta producir 275 millones de toneladas para cubrir el 95% de las necesidades del país. A fin de garantizar tal nivel de autosuficiencia alimentaria, el país asiático deberá aumentar en 50 millones de toneladas su producción anual actual en un plazo de 10 años. Con el objetivo de frenar la caída del precio de la soja, el gobierno chino continuaría acumulando reservas de porotos de soja en las principales provincias productoras del país en el corriente año. Con esto se busca asegurar un mejor ingreso a los productores locales, los que no pueden competir con las importaciones más baratas. Otro sector que seria ayudado seria el de los molinos de capitales nacionales, a los cuales se subsidiarían en el caso de que se abastezcan con oleaginosas de origen local. Otro aspecto que genera preocupación entre los líderes chinos es el de la migración interna. Actualmente el país tiene aproximadamente 1.320 millones de habitantes; de los cuales 900 millones son rurales. En sentido estricto 720 millones son residentes rurales, y el resto (180 millones) son trabajadores que emigraron a las ciudades, pero que aún no obtuvieron su permiso de residencia y siguen considerados, a los fines estadísticos y sociales, como “residentes rurales”. Debe señalarse que el sistema de residencia (conocido como “hukou”) fue creado en 1958 por el régimen de Mao Zedong, con la intención de evitar la inmigración rural a las ciudades. El “hukou” es un permiso de residencia que poseen los ciudadanos chinos, normalmente de su localidad natal, que designa si su poseedor es “rural” o “urbano” y que limita la posibilidad de que emigren a otro lugar. Mientras que por un lado ha probado ser ineficaz, pues no ha evitado la masiva llegada de emigrantes rurales a las ciudades; por el otro ha creado una situación de precariedad para los emigrantes rurales, quienes al carecer de “hukou” en las zonas urbanas acaban convertidos en ciudadanos de segunda con menor acceso a servicios como la educación, la sanidad o el mercado laboral. Por este motivo, el primer ministro chino, Wen Jiabao, realizó el anuncio de reforma del actual sistema en su discurso de apertura de la sesión anual de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo), que reunirá a 3.000 delegados durante quince días en el Gran Palacio del Pueblo, en Pekín. Sostuvo que las reformas se iniciarán en ciudades de tamaño pequeño y medio. El principal objetivo perseguido es reducir la brecha de ingresos entre ricos y pobres, como así también que los beneficios de una economía creciente sean distribuidos de manera más justa.
Leer en pdf »
CHINA – POLÍTICA AGRÍCOLA
previous post

