El 21 de febrero pasado los Ministros de Agricultura de la UE volvieron a debatir, en el marco de la reunión del Consejo del ramo, el futuro de la Política Agrícola Común (PAC) luego del año 2013. En este caso, el debate estuvo centrado en el tercer objetivo que se plantea la Comisión Europea (CE) para la reforma comunitaria: un desarrollo territorial equilibrado. Los Estados Miembro concluyeron que la PAC es una política primordial en las áreas rurales, y debe centrarse en potenciar la economía de estas regiones; a través del desarrollo de mercados locales, la diversificación de las actividades ligadas a la agricultura, la creación de más empleo en el campo y la mejora de las condiciones de vida. Anteriormente, los Ministros habían celebrado discusiones sobre los otros dos objetivos de la PAC, referidos a la gestión sostenible de los recursos naturales y la acción climática, y a la producción viable de alimentos. La presidencia húngara del Consejo tiene previsto elaborar un documento de conclusiones sobre los resultados de los tres debates celebrados sobre el futuro de la PAC. El objetivo es poder presentarlo para su adopción en la reunión del mes de marzo. En base a dichas conclusiones, la CE presentará sus propuestas legislativas sobre la nueva política agrícola en julio de 2011. Por otro lado, el Parlamento Europeo celebró una nueva audiencia pública en donde se trataron temas relacionados con la reforma de la PAC, como los pagos directos, la gestión de crisis y la política de desarrollo rural. Recordamos que con el Tratado de Lisboa la Eurocámara adquirió un papel protagónico, al poseer poder de decisión en la elaboración de la política agrícola comunitaria. Finalmente, la UE presentó ante la OMC la notificación que describe las ayudas agrícolas brindadas por el bloque a sus agricultores en la campaña 2007/2008. En la misma, puede observarse que los subsidios considerados como los más dañinos para el comercio internacional, por estar relacionados con los precios y las cantidades producidas (Caja Ámbar), han caído a su menor valor histórico de 12.354 millones de euros. Durante la campaña anterior, la UE había otorgado este tipo de subsidios por 26.632 millones de euros. Esta notoria reducción se debe, principalmente, al aumento de los precios internacionales que evita que se activen algunos programas de sostenimiento de los precios. Debe notarse que la UE puede otorgar hasta 72 mil millones de euros en esta categoría de subsidios sin violar sus compromisos asumidos a nivel multilateral. Por el contrario, las ayudas consideradas como no dañinas para el comercio internacional, o en grado mínimo (Caja Verde), han crecido en un 11% respecto a la notificación anterior, llegando al valor récord de 62.610 millones de euros. Los subsidios en el marco de programas de limitación de la producción (Caja Azul) se mantuvieron casi sin variación. Esto hace que el total de las ayudas otorgadas por la UE sólo se haya reducido en un 10% respecto al período 2006-2007, a pesar del incremento en los precios internacionales de los productos agrícolas. Por tanto, la UE se encuentra realizando una favorable conversión de subsidios más dañinos a menos dañinos, pero sin alterar el monto total de ayudas brindadas a sus agricultores, y con ello los efectos perjudiciales sobre los países en desarrollo productores de bienes agrícolas. Un dato no menor es que por primera vez el total de la ayuda distorsiva de la UE (OTDS, formada por la suma de los subsidios de Caja Ámbar, Caja Azul y “de mínimis”) se encuentra por debajo de los 22 mil millones de euros, que se le permitiría otorgar al bloque en el caso de que se cierre la Ronda Doha y se apliquen los porcentajes de reducción de subsidios que están actualmente sobre la mesa. Esto significa que la UE no debería realizar recortes en sus subsidios efectivamente otorgados si se llega a un acuerdo en la OMC.
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UE – PAC
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