Chile ha modificado su legislación en materia de defensa comercial, cuestión que puede afectar a futuro a los productos argentinos exportados ha dicho país, ya que permitirá al país trasandino la aplicación de salvaguardias por un plazo mayor. El 17 de mayo el Congreso chileno aprobó una modificación al sistema de salvaguardias que su país puede aplicar. Si bien aún resta la aprobación del Ejecutivo, se da por descontado que la misma se materializará en los próximos días. Anteriormente, el plazo máximo de duración para dicha sobretasa era de un año, con opción a extenderlo un año más, por lo que se tenía un plazo máximo de dos años. Con la reforma, el plazo inicial se ha extendido a 2 años, con la posibilidad de aplicarla por 2 años más, sumando un plazo máximo de 4 años. Esta reforma es consistente con la OMC, que autoriza a un máximo de ocho años. El proyecto, originado en la administración de la Presidenta Michelle Bachelet, contemplaba una duración máxima de tres años, pero fue reformado para que fueran cuatro. Esto despertó advertencias por parte de los legisladores chilenos, en razón de que a partir del mes 36 cualquier medida que se adopte en materia de salvaguardia tiene que ser compensada. Esto significa que si Chile quiere aplicar una salvaguardia superior a tres años, va a tener que ofrecer a cualquier afectado, de acuerdo al artículo 8 del Acuerdo sobre Salvaguardias de la OMC, una compensación que podría ser la rebaja de un arancel -lo que es difícil porque el país trasandino tiene aranceles muy bajos- o que el país que se ve afectado pueda aplicar un alza arancelaria en los productos que estime conveniente. Debe recordarse que la medida de salvaguardia se aplica para hacer frente a un aumento súbito, imprevisto y que causa daño o amenaza con causar daño a la producción nacional. A diferencia del antidumping o de los derechos compensatorios, no apunta a una competencia desleal y no se refiere a un producto que venga de un mercado determinado. Si se tiene en cuenta el historial de Chile en aplicación de estas medidas para con nuestro país -lácteos y harina de trigo entre los principales productos afectados- el mayor riesgo para Argentina radica en una duración más prolongada de las medidas aplicadas, aunque esto también pueda implicar el otorgamiento de compensaciones o incluso un plazo más amplio para cuestionar la medida ante la OMC.
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CHILE – SALVAGUARDIAS
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