Los países Miembros de la OMC se encuentran analizando caminos alternativos para evitar el cada vez más probable fracaso de la Ronda Doha de negociaciones comerciales multilaterales. El director general de la organización, Pascal Lamy, reconoció que las conversaciones se encuentran encalladas por diferencias políticas “insalvables” en el nivel de ambición en la esfera de los aranceles industriales. “Una vez más, esta Ronda está a punto de fracasar”, señaló. En la última reunión del Comité de Negociaciones Comerciales, Lamy expresó que de sus consultas se desprendía que: a) los Miembros eran conscientes del grave riesgo que representaba el estancamiento, tanto para la Ronda Doha como para el sistema en general; b) ningún Miembro estaba dispuesto a renunciar a lo que se había conseguido, ni a dejar que la Ronda fuera a la deriva; c) no se podía continuar como si nada hubiese ocurrido; hacía falta un nuevo enfoque que diera resultados en 2011; y d) se habían propuesto varias ideas que había que seguir examinando. Si bien las delegaciones continúan asegurando que el objetivo sigue siendo concluir un acuerdo global que abarque todos los temas de negociación, fuentes diplomáticas han señalado que los representantes en Ginebra se encuentran explorando opciones que permitan alcanzar acuerdos parciales en algunas áreas específicas. Entre estas se encuentran: facilitación del comercio, subsidios a las exportaciones agrícolas, subsidios a la pesca y bienes ambientales. Particularmente, los esfuerzos se concentrarán en lograr acuerdos a favor de los países menos adelantados (PMA); como el acceso libre de cuotas y aranceles de importación para los productos provenientes de estos países, la reducción de los subsidios a la producción de algodón y la simplificación de las normas de origen. La principal preocupación pasa por evitar que un posible fracaso en Doha tenga consecuencias negativas para el sistema multilateral de comercio en su conjunto. En este sentido, Lamy manifestó que si la OMC no cumple su función legislativa se corre el riesgo de un debilitamiento lento y silencioso del sistema de comercio basado en reglas a largo plazo. Varios embajadores destacaron que el costo de la no conclusión exitosa de la Ronda estará dado por la oportunidad perdida de impulsar el comercio y el desarrollo, el aumento del proteccionismo y la erosión de la fe en el sistema de comercio. El próximo 31 de mayo se celebrará una nueva reunión del Consejo General para examinar las siguientes etapas de las negociaciones. La intención de los Miembros es alcanzar tratos parciales en temas donde existe mayor consenso, para poder presentar algunos resultados en la próxima Conferencia Ministerial, que se celebrará del 15 al 17 de diciembre en Ginebra, y así aliviar la sensación de derrota que envuelve a toda la OMC.
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