El G-20 busca superar el desafío del desempleo. Los pasados 3 y 4 de noviembre se celebró en Cannes, Francia, la Sexta Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del G-20. En una reunión que estuvo marcada por la crisis de la zona euro, los mandatarios de las principales economías desarrolladas y emergentes del mundo adoptaron una declaración en la que reafirman su compromiso de trabajar juntos para reactivar el crecimiento económico, crear empleo, garantizar la estabilidad financiera, promover la inclusión social y contribuir a que la globalización satisfaga las necesidades de la gente. En respuesta a los principales retos que enfrenta la economía mundial, dados por el debilitamiento de la recuperación en los países avanzados y los “inaceptables” niveles de desempleo, los Miembros adoptaron el denominado Plan para el Crecimiento y el Empleo, en donde se establecen directrices generales para la coordinación de políticas en la materia. No obstante, solo se consiguieron compromisos débiles en temas importantes como el fortalecimiento del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y el valor de las monedas. Respecto del primero, contrariamente a las intenciones de la UE, el único acuerdo obtenido fue la decisión de analizar la posibilidad de ayudar a la eurozona a través del FMI. En cuanto al segundo tema, sólo se logró cierta flexibilidad en la posición china de mantener su moneda devaluada artificialmente frente al dólar. El comunicado final afirma la intención de avanzar rápidamente hacia sistemas de tipo de cambio más flexibles, que reflejen los fundamentos del mercado, y abstenerse de realizar devaluaciones competitivas de las monedas. Tampoco se llegó a ninguna decisión concreta acerca de la propuesta francesa de adoptar un impuesto sobre las transacciones financieras. En el ámbito de la Agricultura, se señaló que aumentar la producción y la productividad agrícola es esencial para promover la seguridad alimentaria y fomentar el crecimiento económico sostenible. Un sistema de comercio más estable, previsible, transparente y libre de distorsiones jugará un papel crucial en este sentido, al promover una mayor inversión. La mitigación de la excesiva volatilidad de precios de los alimentos también se consideró un importante reto. Particularmente, se anexó a la Declaración Final el Plan de Acción sobre Volatilidad de Precios de Alimentos y Agricultura, aprobado por los Ministros de Agricultura del Grupo en junio pasado, y se decidió actuar en sus cinco objetivos principales: a) mejorar la producción agrícola y la productividad, b) aumentar la información y la transparencia de los mercados, c) reducir los efectos de la volatilidad de los precios en los más vulnerables, d) fortalecer la coordinación política y e) mejorar el funcionamiento de los mercados de derivados de productos básicos agrícolas. De acuerdo con este Plan, se acordó la eliminación de las restricciones a la exportación y los impuestos extraordinarios aplicados a las compras de alimentos para uso no comercial con propósitos humanitarios por el Programa Mundial de Alimentos. A su vez, se instó a la OMC a que adopte una declaración con estos fines durante su próxima Conferencia Ministerial de diciembre de este año. Finalmente, en cuanto al comercio internacional, los Miembros reafirmaron su compromiso de no adoptar políticas de corte proteccionista hasta final de 2013, y de remover cualquier nueva medida restrictiva para el comercio que se haya implementado, incluidas las nuevas restricciones a las exportaciones y las medidas incompatibles con la OMC para estimular las exportaciones. En referencia a las negociaciones de la Ronda Doha, si bien renovaron su compromiso con el mandato negociador, destacaron que no se arribará a un acuerdo si las conversaciones se siguen llevando a cabo como en el pasado. En este sentido, pidieron a sus ministros que trabajen en “enfoques nuevos y creíbles para promover las negociaciones” en 2012, priorizando los asuntos de especial preocupación de los países menos adelantados, y cualquier otro tema del programa en donde se puedan obtener frutos. Esta fue la última reunión bajo la presidencia francesa. Durante 2012 la presidencia del G-20 quedará en manos de México. Luego, Rusia presidirá en 2013, Australia en 2014 y Turquía en 2015. Después de 2015, la presidencia será elegida a través de un sistema de rotación por grupos regionales.
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G-20 – MEDIDAS PARA HACER FRENTE A LA CRISIS
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