argentina ante la UE. El Gobierno argentino envió, a través de su Embajada ante la Unión Europea, una carta al Director General de Comercio de la UE, Jean Luc De Marty, para expresarle su “gran preocupación” por la reciente medida española que prohíbe el uso de biodiesel no producido en la UE (Ver Boletín Nº 115). La norma española establece que solo se dará cupo de producción de biodiesel a quienes tengan plantas en España u otros países de la UE en cumplimiento de una norma del bloque. Esto significaría en los hechos un impedimento para la compra de biodiesel importado, sobre todo argentino. De acuerdo a lo consignado por la Cancillería argentina, esa medida representa una discriminación, y de no ser corregida por la UE la traba afectará la mitad de las exportaciones argentinas a España o casi el 10% de las exportaciones totales a la UE. En el comunicado se señala que la norma adoptada por España «no debió ser permitida por la UE, ya que sería incompatible con compromisos asumidos por dicho bloque en acuerdos de comercio internacional y con la normativa dictada por la OMC». A pesar de los dichos de la Presidenta Fernández, quien había señalado al momento de conocerse la medida que Argentina no protestaría ante ningún tribunal, ahora no se descartó la posibilidad de extender el reclamo a la OMC. Por su parte, el presidente de APPA Biocarburantes, Manuel Bustos, señaló que la medida no implicaba una prohibición de importar o utilizar el producto, aunque indicó que si no podía contabilizarse para el cumplimiento de la obligación de mezcla, lo más seguro era que los operadores petrolíferos no estuvieran interesados en comprarlo. El directivo afirmó que la medida ha llegado tarde para algunas plantas españolas que ya no están en condiciones económicas de operar; pero que las restantes son suficientes, tanto en número como en capacidad instalada, como para abastecer sobradamente al mercado interno. Por otro lado, se ha señalado que los productores brasileños de biodiesel están buscando acuerdos de exportación con las empresas petroleras españolas. De acuerdo a informaciones periodísticas, la estrategia sería adquirir plantas españolas y proveerse de aceite brasileño para producir biodiesel para vender en España y la UE. Debe tenerse en cuenta que de acuerdo a la norma, durante los próximos dos años, España sólo compraría biodiésel producido en su territorio o en la UE. Se trata de un intento por reanimar una industria que opera a apenas un 14% de su capacidad en medio de la peor crisis económica en décadas. El mayor interrogante en estos momentos es si la industria, en las actuales condiciones, podrá aprovechar la oportunidad ofrecida. Los más optimistas señalan que solo un 25% de las empresas podrían hacerlo.
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UE – BIOCOMBUSTIBLES
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