Con los días contados. El día 31 de octubre, la Unión Europea (UE) aprobó su sistema revisado de preferencias de importación, el denominado Sistema Generalizado de Preferencias (SGP), a través del Reglamento (UE) No 978/2012, el cual empezará a regir a partir del 1 de enero de 2014, es decir, dentro de 14 meses. El mismo fue acordado por el Consejo y el Parlamento Europeo a partir de una propuesta de la Comisión. Este nuevo esquema se focaliza en menos beneficiarios (89 países frente a los 176 del anterior esquema), buscando asegurar un mayor efecto en aquellos que más lo necesitan. Según se señaló en el comunicado, en 2011 las importaciones que se beneficiaron del SGP representaron 87.000 millones de euros. Esto representó alrededor de un 5% de las importaciones totales de la UE y un 11% de las importaciones de la UE procedentes de países en vías de desarrollo. Respecto a Argentina, al haber sido clasificada por el Banco Mundial como economía de renta media alta durante los últimos tres años, en base a su PBI per cápita, se encuentra entre los países que dejarán de ser beneficiarios de este sistema (al igual que, por ejemplo, Brasil o Uruguay, no así el caso de Paraguay). Los países que, dejarán de acceder al sistema preferencial siguen siendo “elegibles”, aunque ya no son “beneficiarios”. Esto significa que, si su situación cambia, es decir si el Banco Mundial deja de clasificarlos como países de renta alta o media-alta, vuelven a convertirse en beneficiarios del sistema. Entre los productos argentinos del complejo CERyOL que actualmente entran al mercado europeo con reducciones arancelarias se pueden citar: aceite de soja a granel (NMF entre 3,2% y 6,4%, con SGP 0% y 2,9% respectivamente); aceite de soja refinado a granel (NMF entre 5,1% y 9,6%, con SGP 1,6% y 6,1% respectivamente); aceite de girasol a granel (NMF 3,2%, con SGP 0%); aceite de girasol refinado a granel (NMF entre 5,1% y 9,6%, con SGP 1,6% y 6,1% respectivamente); y biodiésel (NMF 6,5%, con SGP 0%). Por otro lado, debe recordarse que la harina de soja actualmente tiene arancel 0%, sin necesidad del SGP. Ante la pérdida de este beneficio, Argentina -al igual que los demás países de la región- debería comenzar a mirar con buenos ojos la negociación del acuerdo Mercosur-UE, ya que este podría implicar la reducción de dichos aranceles de forma permanente y no habría que depender de la voluntad unilateral del socio comercial para su continuidad. Es cierto, sin embargo, que una negociación comercial es una vía de doble sentido donde se espera reciprocidad, es decir, si se busca obtener algo, debe entregarse algo equivalente a cambio.
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UE – SGP
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