Recrudecen los conflictos al interior del Mercosur. En el último mes tanto Brasil como Uruguay han redoblado sus críticas hacia la política comercial argentina. Mientras continúan las restricciones al comercio exterior con el fin de asegurar el superávit de la balanza comercial, preocupa el futuro de la relación de nuestro país con sus socios más cercanos. El canciller brasileño, Antonio Patriota, cuestionó las trabas a las importaciones y destacó que, gracias a estas, las exportaciones de Brasil hacia Argentina han disminuido en forma muy acentuada en los últimos meses. Tanto que, después de varios años, los intercambios arrojaron un superávit de 82 millones a favor de nuestro país durante el primer trimestre de 2013. Según datos de Trademap, en 2012 las exportaciones brasileñas con destino Argentina cayeron un 21%, mientras que las compras desde ese origen lo hicieron un 3%, respecto de 2011. Esto provocó una reducción de un 71% del superávit comercial a favor de Brasil, que alcanzó los 1.554 millones de dólares. Estas tendencias se mantuvieron en lo que va de 2013. Representantes del sector privado brasileño se sumaron a las declaraciones de sus funcionarios, y aseguraron que sus exportaciones son las más afectadas por las restricciones argentinas, por lo que se está en presencia de “desvío de comercio”. Denunciaron que la liberación de las importaciones que comenzó a autorizar la Secretaría de Comercio Interior argentina no benefició a los productos de origen brasileño. Como ocurre desde que se creó el Mercosur, la resolución de estos conflictos correrá por los canales bilaterales, con la participación de los presidentes, sin intervención de las instituciones del bloque. En este sentido, Patriota aseguró que los problemas comerciales serán parte de la agenda de una reunión que las mandatarias de ambos países tendrán en una fecha «próxima» pero aún no definida. Por el lado uruguayo también se escucharon duras críticas. Su vicepresidente, Danilo Astori, señaló que la relación pasa por “el peor momento”, debido a que Argentina ha adoptado una política económica “proteccionista” y “excesivamente regulatoria”. En línea, el ministro de Economía, Fernando Lozano, habría advertido a sus exportadores que se olviden de Argentina como mercado de destino. Por este motivo, en el último año Uruguay ha desarrollado una serie de iniciativas para fortalecer su integración con Brasil. El propio presidente, José Mujica, admitió que “el Mercosur ha quedado estancado, con crecientes dificultades para comerciar entre sus socios”, y señaló que en la práctica es “una mala unión aduanera”. Al igual que en el caso de Brasil, las cifras parecen darle la razón a Uruguay. En los primeros dos meses de 2013 las exportaciones hacia la Argentina cayeron un 9,3% con relación al mismo período del año pasado. De acuerdo a Trademap, durante 2012 las ventas con destino argentino disminuyeron un 15% en comparación a 2011. Debido a una caída en el superávit de la balanza comercial total de Argentina durante los primeros meses de este año, analistas no esperan mayores flexibilizaciones en las trabas a las importaciones, al menos hasta mediados de año cuando comiencen a registrarse el grueso de las exportaciones, por lo que los conflictos continuarán. También se oyeron cuestionamientos respecto de que la postura comercial del gobierno argentino, basada en una estrategia de sustitución de importaciones, no permite dinamizar la agenda de relacionamiento externo del Mercosur. El ejemplo más claro lo dan las dilatadas negociaciones para un acuerdo de asociación con la UE, único canal de negociaciones abierto en la actualidad. Mientras el Mercosur se ahoga en los debates sobre el proteccionismo al interior del bloque, los países que integran la denominada “Alianza del Pacífico” (Chile, Perú, Colombia y México), anunciaron recientemente que liberarán el 90% de sus intercambios comerciales.
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