Apoyo español a los biocombustibles de primera generación. El pasado 21 de marzo el ministro español de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, señaló ante el Consejo de Ministros de Medio Ambiente que se debería suavizar la propuesta de Bruselas de limitar el uso de biocombustibles procedentes de cultivos alimentarios. Debe recordarse que en octubre de 2012 la Comisión Europea (CE) propuso circunscribir al 5% el uso de biocombustibles fabricados a partir de cultivos (como biodiesel a base de colza o soja y etanol a base de maíz o caña de azúcar) con el fin de alcanzar el objetivo de 10% de energía renovable fijado por la Directiva sobre las energías renovables. La propuesta busca promover el desarrollo de biocombustibles alternativos (de segunda generación), a partir de materia prima no alimentaria, que a su vez emitan muchos menos gases de efecto invernadero (GEI) que los combustibles fósiles y no interfieran directamente en la producción mundial de alimentos. De esta forma, se tendría en cuenta la incidencia global de la reconversión de tierras para la producción de biocombustibles (cambio indirecto del uso de la tierra – ILUC) al evaluar las emisiones de gases de efecto invernadero de los mismos. Sobre esto, Arias ha señalado que “habría que reflexionar sobre la posibilidad de elevar» el límite del 5% para los biocombustibles tradicionales. El Ministro indicó que España «quiere poner un punto de equilibrio al debate europeo» para que no se frene el apoyo a los biocombustibles procedentes de cultivos alimentarios aunque se apueste por los de última generación. Destacó que se han hecho esfuerzos de inversión e investigación, y se han desarrollado proyectos empresariales que tienen que tener continuidad y seguridad jurídica. Si bien esta propuesta se encuentra en etapa de negociación, debe ser tenida en cuenta por aquellos productores de biocombustibles de primera generación, como Argentina, que apuntan a abastecer al mercado europeo.
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UE – BIOCOMBUSTIBLES
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