Operación retorno. El pasado 15 de agosto tanto el Mercosur como la Unasur dieron por concluida, tras la toma de posesión como presidente de Horacio Cartes, la suspensión que habían aplicado a Paraguay en junio de 2012. Por este motivo, se reanimaron las conversaciones sobre el regreso de Paraguay al bloque, y el futuro de la adhesión de Venezuela. Sobre esta cuestión, a principios de mes desde Paraguay se señalaba que la fecha que se manejaba para la discusión sobre el ingreso de Venezuela al Mercosur en el Senado paraguayo estaba prevista para 2014. Según se indicó, era difícil que Paraguay aceptara una vuelta con Venezuela ocupando la presidencia pro témpore mercosuriana. Un grupo de senadores señaló, incluso, la conveniencia de esperar hasta el próximo semestre, ir trabajando en lo bilateral con Caracas, y que en enero de 2014 Argentina ceda su lugar a Paraguay en la presidencia pro témpore favoreciendo su vuelta al bloque. Sin embargo, esta posición fue mutando a lo largo del mes. El nuevo presidente paraguayo dijo tener toda la predisposición para que su país retorne al Mercosur y para que Venezuela integre el bloque, pero aclaró que el ingreso de Caracas enfrenta un problema jurídico, ya que para su país la incorporación de un socio pleno tiene que ser por unanimidad. Desde el resto de los socios se sostiene que la entrada de Venezuela es válida porque se realizó por consenso de los que tenían derecho al voto y precisamente en ese momento Paraguay estaba suspendido. Las reuniones bilaterales mantenidas con los presidentes de Uruguay, José Mujica, Argentina, Cristina Kirchner, y Brasil, Dilma Rousseff, durante la asunción de Cartes, sirvieron para ir allanando el camino. Posteriormente, la Cumbre de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), llevada a cabo el 30 de agosto en Surinam, sirvió de escenario para el primer acercamiento entre el Presidente paraguayo y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro. En ésta ocasión Rousseff actuó de mediadora para el encuentro entre ambos mandatarios. Allí Cartes señaló que Venezuela se comprometió a hacer cualquier «gesto» y cualquier «sacrificio» para subsanar el problema existente en el Mercosur. Tras la culminación de esta reunión, la diplomacia paraguaya consideró un logro el punto 42 de la Declaración Conjunta de Paramaribo. Sostienen que el Gobierno de Cartes tendrá la potestad de aceptar o rechazar todas las resoluciones, disposiciones u otros actos normativos asumidos por la Unasur, desde el 29 de junio de 2012 hasta el 15 de agosto de este año, lapso en que Paraguay estuvo suspendido. Se afirmó que el mismo criterio se iba a aplicar respecto de lo acontecido en el Mercosur. A su turno, el ministro de Relaciones Exteriores paraguayo, Eladio Loizaga, indicó que, como dispone la reciente Decisión de los Jefes de Estado, su país ya ha regresado al Mercosur, y está con todos sus derechos de participar en las reuniones y decisiones del bloque. Finalmente, el presidente del Congreso, Julio César Velázquez, manifestó que ya se contaría con los votos necesarios en el Senado paraguayo para aprobar el ingreso de Venezuela al Mercosur. Señaló que si el presidente Cartes realiza una reunión y dialoga con todos los legisladores, se conseguirán los votos suficientes para aceptar a Venezuela en el bloque regional, y de esa manera salir del impasse generado tras la suspensión de Paraguay y el cuestionado ingreso del país caribeño en el Mercosur.
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