Sigue siendo una incógnita la fecha de la próxima Cumbre de jefes de Estado del Mercosur, en la cual Venezuela debe ceder la presidencia pro tempore del bloque a Argentina, de acuerdo al criterio alfabético por el que se van turnando los países para ejercer esta responsabilidad. Además de la transferencia de titularidad de la presidencia, en el encuentro también se producirá la reincorporación plena de Paraguay. La XLVI reunión del bloque iba ser inicialmente celebrada el 12 de diciembre del año pasado, pero luego fue aplazada para el 17 de enero, posponiéndose después para el 31 de ese mes. Dada la situación de inestabilidad en Venezuela, existen dudas respecto a si habrá condiciones para que la reunión de los cancilleres y presidentes del Mercosur pueda celebrarse finalmente en marzo. Mientras tanto, la relación entre algunos de los socios del bloque no pasa por su mejor momento. El conflicto por los puertos que mantienen Argentina y Uruguay se encuentra aún sin miras de solucionarse. Todo surgió por la aplicación en noviembre pasado por parte del primero de la disposición 1108/13 de la Subsecretaría de Puertos y vías Navegables, por la cual se dispone la prohibición de trasbordo en los puertos del Mercosur que no tengan acuerdos vigentes de transporte marítimo de cargas con la Argentina; y precisamente Uruguay no lo tiene. En su presentación ante la Comisión Permanente del Parlamento uruguayo en los primeros días de febrero, el canciller Luis Almagro señaló que la medida adoptada por Argentina fue una agresión directa y que la misma es una consecuencia «de la autorización del aumento de producción de UPM, que apoyamos todos los partidos». Según Uruguay, la relación comercial con Argentina está siendo afectada principalmente por dos cuestiones: la obligación a los importadores argentinos de presentar Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) y la mencionada disposición sobre prohibición de los transbordos. La primera imposición habría afectado ventas uruguayas hacia la Argentina por 35 millones de dólares. La segunda, provocó una caída de más del 40% de los transbordos en el puerto de Montevideo en el trimestre comprendido entre noviembre de 2013 y enero de este año, en comparación con los tres meses previos. Almagro señaló que se abrirá una nueva instancia de diálogo con Argentina, para tratar de resolver el conflicto y se buscará solucionar el caso mediante la suscripción de un tratado de movimiento marítimo de cargas, diferente al que existe en el Mercosur, para lo cual contaría con el aval de Brasil y Venezuela. Asimismo, indicó que de fallar esa instancia se irá al tribunal del Mercosur e incluso, se analizará presentar una denuncia ante la Organización Mundial de Comercio (OMC). En tres oportunidades Uruguay obtuvo fallos favorables del tribunal del Mercosur que no fueron acatados por Argentina. Las sentencias favorables fueron sobre la exportación de neumáticos, la fabricación de bicicletas y el puente internacional cortado. “El sistema de solución de controversias es desalentador (…) pero vamos a ir a ese sistema si el diálogo falla”, afirmó el canciller. Finalmente, respecto de la adhesión de Bolivia al Mercosur, el viceministro de Comercio Exterior de dicho país, Clarems Endara, explicó que Bolivia prevé adecuar su normativa a la del bloque en un plazo aproximado de cuatro años, después de la ratificación de su Protocolo de Adhesión por parte de los demás socios del acuerdo. Actualmente, solo Venezuela lo ha ratificado, por lo que aún resta que lo hagan Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, para que el país pase a ser Miembro Pleno de ese organismo regional. Se espera que en la próxima Cumbre del Mercosur Bolivia presente un informe sobre cuál es la normativa legal que puede ser adecuada de forma inmediata y cuál sería el mecanismo arancelario que aplicaría «para poder trabajar de manera coordinada junto con la Comunidad Andina (CAN)».
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A la espera de la Cumbre
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