Las negociaciones para un acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea se mantienen estancadas. Cuando parecía que el intercambio de ofertas arancelarias estaba cerca, las partes incumplieron el plazo previsto para diciembre pasado y aún no han acordado una nueva fecha para mostrar sus cartas. Mientras tanto, negociadores de ambos bloques volverán a reunirse el 21 de marzo en Bruselas. Al interior del Mercosur, los equipos técnicos continúan con los trabajos tendientes a definir una propuesta comercial común a ser presentada a la contraparte europea. A principios de mes, se reunieron en Montevideo en un “último esfuerzo” por armonizar las diferentes posiciones. Según trascendidos, la delegación argentina habría presentado una oferta de liberalización cercana a la confeccionada por sus socios. Previamente, durante un encuentro celebrado el 28 de febrero en San Pablo, el ministro brasileño de Hacienda brasileño, Guido Mantega, y su par argentino, Axel Kicillof analizaron la marcha de las negociaciones, así como la situación económica de los países de la región. En Argentina, por su parte, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, estudió los avances logrados para la confección de una oferta Mercosur con la ministra de Industria, Débora Giorgi; el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela; y el canciller, Héctor Timerman. Los funcionarios reiteraron su preocupación por la continuidad de las políticas proteccionistas empleadas por la UE, que impiden el efectivo acceso de los productos de la región a su mercado. Especialmente, cuestionaron los subsidios a la agricultura, que “dificultan las posibilidades de exportación de países altamente eficientes en la producción de alimentos de alto valor agregado y que redundan en impactos negativos sobre los precios internacionales”. A este respecto, Timerman expresó en duros términos que los subsidios a los productores agrícolas de la UE «podrían derivar en una situación difícil de resolver, ya que uno de los objetivos del Mercosur es la apertura de los mercados agrícolas que permanecen cerrados en su gran mayoría a nuestros productos o gozan de un proteccionismo muy superior al que es aceptable para nosotros». Argentina exige la implementación de mecanismos que neutralicen los efectos de estas ayudas en la relación comercial bilateral. A su vez, el Canciller manifestó preocupación por «la demora de la UE en finalizar su oferta». Para el Palacio San Martín, las próximas elecciones del Parlamento Europeo, el consecuente recambio de autoridades de la Comisión Europea y la reticencia de algunos países, fundamentalmente Francia, Irlanda y Polonia, para relajar su proteccionismo agrícola limitan la posibilidad de registrar avances en el corto plazo. Por otro lado, el pasado 24 de febrero se celebró en Bruselas la Séptima Cumbre UE-Brasil, desde que la Asociación Estratégica Bilateral fue lanzada en el año 2007. La agenda incluyó temas relacionados con economía, política exterior y desafíos globales como cambio climático Sobre las negociaciones entre el Mercosur y la UE, las partes subrayaron el compromiso por alcanzar un acuerdo amplio, ambicioso y equilibrado. Mencionando la importancia de la reunión técnica que tendrá lugar el 21 de marzo próximo, destacaron que la misma podría arrojar precisiones sobre la fecha del esperado intercambio de ofertas de liberalización comercial, que se espera ocurra durante el primer semestre de este año. La presidente brasileña, Dilma Rousseff, reafirmó la disposición de Brasil para con el proceso negociador, e indicó que por primera vez los dos bloques están «cerca de lograr su objetivo». “Ambas partes están muy conscientes de la importancia de este acuerdo», lo que lo convierte en una posibilidad “real y concreta”, agregó.
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