Un trabajo de simulación llevado a cabo por investigadores de la OMC analizó las tendencias del comercio internacional a 2035. Según el informe (“Simulating world trade in the decades ahead: driving forces and policy Implications”), “la dirección, composición y naturaleza del comercio internacional se modificó sustancialmente en las últimas décadas, y mucho de ello se debió a la proliferación de las Cadenas Globales de Valor.” Las economías emergentes incrementaron su participación en el comercio mundial y aumentaron su comercio entre sí. Por otro lado, mucho del comercio total se encuentra concentrado a nivel regional. A partir de ello, los autores analizaron cómo cambiarían estas tendencias en el futuro. La metodología utilizada con ese fin consistió en la vinculación de un modelo macroeconómico de crecimiento con un modelo de equilibrio general computable sectorial. Consideraron para ello varios escenarios, incluyendo la posibilidad de que los países formen acuerdos mega-regionales.
Entre los resultados se observa que la consideración de un escenario optimista o pesimista es de mayor importancia para los países en desarrollo que para los países desarrollados, siendo los primeros mucho más vulnerables frente a las variaciones en el contexto económico y comercial. En particular, encuentran que en un escenario optimista el grupo BRIC (Brasil, Rusia India y China) podría aumentar su participación en el PBI y comercio mundial, pero esta cifra sería seriamente afectada ante un escenario de bajo crecimiento mundial. Similarmente, un contexto positivo estaría vinculado a una mayor prevalencia de las relaciones sur-sur, que podrían llegar a un 43% del comercio global, aunque en un escenario pesimista la cifra casi no cambiaría con respecto a su valor actual de 19%.
Por otro lado, el trabajo ubica a EE.UU. como el líder tecnológico en el sector agrícola, lo que continuaría siendo válido en las próximas décadas. Bajo cualquiera de los escenarios, ese país incrementaría su ventaja comparativa revelada en el agro.
Otra tendencia examinada consiste en la negociación de acuerdos regionales. Observan los autores que en algunas regiones -particularmente Asia- el comercio intra-regional ha aumentado persistentemente en las últimas décadas, tanto en términos absolutos como relativos al comercio global. De acuerdo con las simulaciones, sin embargo, ello podría revertirse, observándose un incremento del comercio extra-regional, conclusión que apoya una mayor integración a nivel multilateral. La existencia de acuerdos mega-regionales podría ralentizar pero no frustrar la prevalencia del multilateralismo.

