Mientras se preparan para la quinta ronda de negociaciones para la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP por sus siglas en inglés) que tendrá lugar entre el 19 y el 23 de mayo, representantes de EE.UU. y la UE buscan ganar apoyo ciudadano. En un encuentro en Berlín el comisario europeo de Comercio Karel De Gucht, el representante de comercio exterior estadounidense Michael Froman, y el ministro de Economía alemán Sigmar Gabriel, divulgaron las ventajas del acuerdo y respondieron a visiones opositoras. La reunión tuvo lugar poco después del encuentro entre Angela Merkel y Barack Obama en Washington, donde reafirmaron su compromiso con el pacto “mega-regional”.
De Gucht mencionó que el TTIP favorecería a las PyMES, que tendrán que afrontar menores barreras aduaneras. Al respecto, mencionó que para estas empresas «los costes regulatorios son particularmente elevados.”
Por otro lado, destacaron que el TTIP permitirá que EE.UU. y la UE continúen siendo referentes mundiales a la hora de fijar estándares. Sobre esto, Froman mencionó que no se busca promover la desregulación, y agregó: “al contrario, el TTIP es una parte central de nuestro esfuerzo para promover una regulación más inteligente, efectiva y eficiente para mejorar la competitividad de nuestras economías, promover la innovación y fijar los cimientos para un sistema de comercio internacional que refleje nuestros valores.”
Con respecto a la protección de inversiones, Froman mencionó que sus países tienen “fuertes tradiciones legales contra la discriminación de inversores extranjeros. Pero otros países no, por lo que se espera que la protección de la inversión sea una de las muchas áreas en las cuales el TTIP logre fijar un nuevo estándar global.”
De Gucht opinó en una línea similar: “La OMC ya provee muchas de las reglas que necesitamos. Pero aún hay brechas”. Citó como ejemplo los temas regulatorios, las empresas del estado, energía y las exportaciones de materias primas. Agregó: “Las buenas reglas multilaterales requieren mucho tiempo para alcanzarse, si es que se logra, porque son complejas. Trabajar bilateralmente primero en el TTIP es por lo tanto mucho más fácil que trabajar con los 159 miembros de la OMC. Y si el acuerdo cubre el 40% de la economía mundial, éste sería una base para el trabajo futuro con más contrapartes.”
La crisis en Ucrania, destacaron, es una razón adicional para fortalecer la relación y reducir la dependencia energética de Rusia por parte de la UE.

