La Comisión Europea (CE) publicó el informe “Trade and Investment Barriers Report 2015” en el cual se analizan las barreras comerciales que enfrenta la UE en sus principales socios comerciales. Se trata de un documento más específico que el Informe sobre Medidas Potencialmente Restrictivas al Comercio, ya que solo se analizan los casos de: Mercosur (Argentina y Brasil), China, India, Japón, Rusia y Estados Unidos.
En esta quinta edición, la CE ha señalado que se mantienen una variedad de barreras que dificultan de manera significativa el comercio internacional y las oportunidades de negocio para las empresas de la UE. Allí se relevan siete casos de obstáculos procedentes de Rusia, seguida por China (6), India y Brasil (cuatro cada uno), y Argentina y Estados Unidos (tres cada uno).
Durante la presentación del informe, la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrom, se mostró “decepcionada” por la persistencia de “muchos obstáculos al comercio y las inversiones”.
En el caso de Argentina, se indica que el mayor problema se refiere a las medidas no oficiales restrictivas para las importaciones que exigen que se complemente una declaración jurada a los importadores para esas ventas extranjeras. Sobre esta cuestión es que se ha expedido el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la OMC, solicitando que Argentina modifique sus medidas, a fin de adecuarlas a la normativa internacional.
En relación a este caso, el secretario de Comercio, Augusto Costa, indicó que se iba a acatar el fallo de la OMC, pero eso no implicaba el desmantelamiento del esquema de DJAI. Se descarta que en este año existan cambios, principalmente por los tiempos burocráticos de la OMC y las posibles propuestas de ajustes menores por parte de Argentina. Desde el Ministerio de Economía se advirtió que el fallo es lo suficientemente general para que con modificaciones de forma nuestro país pueda armar una propuesta de adecuación. Por ejemplo, se trata de definir tiempos de aprobación, explicitar las causas de la denegación y aclarar la vía de contacto entre los empresarios y la Secretaría de Comercio.
Otra de las medidas remarcadas es la relativa a las restricciones a las transferencias en moneda extranjera, dividendos y regalías o derechos de autor, que de acuerdo a la CE han empeorado ante la situación de creciente escasez de reservas. Finalmente, se destacan las acciones para regular las importaciones de automóviles de alta gama, embarcaciones, aviones y motos, a los que se impone un impuesto de lujo el 50% superior al valor máximo, lo que perjudica a los modelos importados.
Respecto a Brasil, se critica la existencia de límites a la propiedad extranjera en algunos sectores como aviación, medios de comunicación, transporte, minería y comunicaciones. Entre otras medidas se menciona la discriminación impositiva y los subsidios a favor de los productores nacionales, las ventajas fiscales bajo la forma de compras de bienes de capital libres de impuestos a las compañías locales que exportan el 50% o más de su producción y las medidas sanitarias y fitosanitarias en las importaciones de porcino, lácteos y vacuno procedentes de la UE.
Por último, en relación a Rusia, país con el que mayor cantidad de conflictos se relevan, se mencionan medidas sanitarias y fitosanitarias a cerdos y ciertas verduras, obstáculos técnicos al comercio, el veto a productos agrícolas aplicado como represalia por las sanciones de la UE a Rusia y el trato arancelario a determinados productos agrícolas y manufacturados, entre otras cuestiones. Debe notarse que la mayoría de estos conflictos ya se encuentran en consultas del OSD de la OMC.

