Un nuevo informe de la OCDE por Linda Fulponi analiza el componente agrícola de 53 acuerdos comerciales regionales (RTAs, por sus siglas en inglés) firmados entre 1992 y 2009, comparando sus principales características y relevancia para el comercio.
Según el estudio, los acuerdos regionales abarcan un grupo complejo de objetivos económicos y políticos. Pero a pesar de esto, las concesiones arancelarias continúan siendo elementos clave, y respecto a las mismas, aún existen diferencias importantes entre los países. Los acuerdos Sur-Sur redundaron en mayores esfuerzos en eliminación de aranceles, pasando en promedio de 28% a 92% de líneas con arancel cero. Por otro lado, en los acuerdos Norte-Sur el porcentaje avanzó de 68% a 87%. En cuanto a agregados geográficos, los países de América Latina hicieron los mayores esfuerzos, pasando la proporción de líneas con arancel cero de 30% a 94%, mientras que los acuerdos de Asia-Pacífico pasaron de 70% a 97%. Los acuerdos inter-regionales representaron avances mucho menores: 68% a 86%.
De todas maneras, las cifras enmascaran las numerosas excepciones y el uso de cuotas. Los lácteos, azúcar, cereales y carnes continúan siendo protegidos salvo en contadas excepciones.
Por otro lado, el estudio observa que las reglas de origen suelen ser más estrictas para los productos agrícolas que para los industriales, frecuentemente requiriéndose un cambio de capítulo para que un producto sea considerado de su país de origen. Ello sería especialmente problemático para los productos agrícolas procesados.
En cuanto a las políticas sobre las exportaciones, un 50% de los acuerdos prohíben los subsidios a estos flujos comerciales. La mayor parte, por otro lado, prohíben las restricciones a las exportaciones, con pocas excepciones.
Para ayuda interna, los acuerdos sólo suelen reiterar un compromiso con el proceso en la OMC. Similarmente, existen pocos compromisos concretos en el caso de medidas sanitarias y fitosanitarias.
El informe agrega que el impacto de las preferencias arancelarias en agricultura es significativo. Para los flujos comerciales preexistentes, un 1% de margen preferencial incrementa el comercio promedio en 2% con respecto a proveedores alternativos, y 48% cuando el margen supera el 10%. Destaca que en el sistema comercial presente, el no tener un acuerdo con un mercado específico es considerado una desventaja.
El estudio incorpora además una serie de recomendaciones que, según la autora, los futuros acuerdos deberían tener en cuenta en el sector agrícola. Limitar el número de excepciones, simplificar y mejorar las reglas de origen, prohibir el uso de subsidios a la exportación y las restricciones a las exportaciones, limitar el uso de salvaguardias especiales, y varias medidas para mejorar el uso de medidas sanitarias y fitosanitarias.

