China se encuentra trabajando vigorosamente para llevar a cabo una serie de proyectos de infraestructura que le permitirían una mejor ruta comercial hacia el oeste. Entre estos se incluyen la “Ruta Marítima de la Seda”, el Corredor Económico BCIM (Bangladesh, China, India y Myanmar), y el Corredor Económico China – Pakistán.
Este último uniría la región de Xinjiang con el puerto de Gwadar en Pakistán, constituyéndose como un camino de utilidad tanto para el petróleo de Medio Oriente como para el transporte de productos chinos con destino a Europa o el norte de África.
China se mostró dispuesta a cooperar con India con el fin de vincular su proyecto de la “Ruta Marítima de la Seda” con la iniciativa “Mausam” de India. Ambos países acuerdan que los proyectos pueden redundar en beneficios comunes. A pesar de ello, las relaciones bilaterales encuentran aún ciertas trabas, principalmente dada la existencia de conflictos fronterizos. Sin embargo, existen visiones que interpretan que ambos países se encontrarían en un buen contexto para resolver estos problemas. Es posible que haya novedades al respecto durante la próxima visita del Primer Ministro indio Narendra Modi a Pekín en mayo.

