El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció a finales de junio la flexibilización de sus restricciones a la importación de carne fresca vacuna de regiones de Argentina y Brasil, en el inicio del proceso para tener acceso total al mercado estadounidense.
La medida comprende la importación de carne bovina “enfriada o congelada” de la zona denominada “Argentina Norte”, ubicada al norte del paralelo 42 considerada libre de aftosa con vacunación.Por debajo de ese paralelo está el área conocida como “Patagonia Sur”, integrada por Chubut, Río Negro y Santa Cruz, considerada libre de aftosa sin vacunación desde 2014. De esta forma, el gobierno de EE.UU. autoriza ahora el ingreso a la carne producida en la totalidad de las provincias argentinas.
El cierre del mercado estadounidense data de 2001, con relación a los brotes de fiebre aftosa que se dieron en el país. Si bien desde 2007 se reconoce a la Argentina como país libre de aftosa, no se había logrado hasta el momento la reapertura de aquel mercado. Las negociaciones se entablaron hasta 2012, cuando Argentina presentó un caso en la Organización Mundial de Comercio. Ante la inminencia de un fallo condenatorio, EE.UU. decidió modificar su legislación.
Desde el Ministerio de Economía argentino se estimó que la negativa norteamericana produjo en estos últimos ocho años la pérdida de exportaciones por unos 1.600 millones de dólares. A esto debe sumarse lo que se perdió en acceso a los mercados de Canadá y México, incluidos en el NAFTA, por alrededor de 432 millones.
Destacando que «tras 14 años de negociaciones” EE.UU. reconoció el estatus de nuestro país como libre de aftosa, el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, subrayó la oportunidad que se abre de recuperar un mercado interesante para carnes de alta calidad. Evaluó que actualmente más de 18 plantas frigoríficas argentinas están en condiciones de exportar cortes de alta calidad hacia ese destino.
Se espera que se puedan colocar unas 20 mil toneladas libres de impuestos al año, representando un ingreso de 110 millones de dólares.
Por su parte, el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, Mario Ravettino, destacó que esta decisión trae aparejado también el reinicio de exportaciones a Canadá. Entre ambos mercados, Argentina podría exportar más de 25 mil toneladas anuales con un valor de 137,5 millones de dólares.
La buena noticia no es sólo para Argentina. Según declaró la ministra de Agricultura de Brasil, Katia Abreu, las autoridades estadounidenses autorizaron el ingreso de carne procedente de 15 de los 17 estados brasileños. De acuerdo a sus proyecciones, se espera cubrir un 10% de las importaciones estadounidenses en los próximos 5 años, lo que equivale a 100 mil toneladas anuales de carne fresca. Se indicó que el país comenzará con una cuota exportadora de 64 mil toneladas anuales que empezarán a embarcarse en septiembre próximo.
El presidente de la Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carne, Antonio Camardelli, señaló que esta reapertura le permitirá a Brasil negociar con países de Norte o Centroamérica que usan el sistema estadounidense como referencia para negociaciones internacionales.
Debe resaltarse que en 2014, EE.UU. importó 957 mil toneladas de carne, la mayor parte procedente de Australia, Canadá y Nueva Zelanda.

