El pasado día 3 de julio concluyó en la localidad peruana de Paracas la X Cumbre de la Alianza del Pacífico, iniciativa de integración económica impulsada por Chile, Colombia, México y Perú, cuyo objetivo es avanzar paulatinamente hacia una libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas entre sus Estados miembros.
En la Declaración final de Paracas se destaca la entrada en vigor, el próximo 20 de julio de 2015, del Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico. Por este acuerdo se le da vida institucional a la organización, tras la declaración de constitucionalidad por parte de la Corte Constitucional de Colombia el pasado 15 de abril.
La Alianza también expresó su voluntad de continuar estrechando sus vínculos de cooperación con los 32 Estados observadores, y dio la bienvenida a este grupo a Austria, Dinamarca, Georgia, Grecia, Haití, Hungría, Indonesia, Polonia, Suecia y Tailandia.
Los gobernantes ratificaron su firme propósito de avanzar en la construcción de un área de integración profunda y valoraron las reuniones que celebraron con la ASEAN y el Mercosur.
En ese sentido, expresaron “que el libre comercio y una inserción efectiva en el mundo globalizado, aún en momentos en que la economía internacional nos impone retos, son herramientas esenciales para nuestro desarrollo económico y social”.
Los presidentes reconocieron que “dado el contexto global”, la Alianza del Pacífico enfrenta “retos y desafíos, así como importantes áreas de oportunidad” para consolidarse “como un grupo de economías emergentes comprometidas con la implementación de políticas macroeconómicas y financieras responsables”.
Uno de los principales temas abordados fue cómo impulsar el potencial de las pequeñas y medianas empresas (Pymes), que son el motor del crecimiento intrarregional y la base de la construcción de cadenas regionales de valor.
En declaraciones a la prensa, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, destacó la creación de un fondo de capitalización, con miras a iniciar operaciones en el 2017, para apoyar a las pequeñas y medianas empresas de los países de la Alianza.
Además, los mandatarios acordaron trabajar en la creación de una red de centros de desarrollo empresarial, con el fin de integrar en una plataforma regional el esfuerzo de capacitación y asesoramiento a las Pymes y emprendedores de la región.
Otro de los futuros retos de la Alianza es potenciar el comercio intrarregional, que apenas llega al 4%.
En cuanto a la relación con el Mercosur, el Comunicado de Paracas valora la reunión ministerial entre ambos bloques en Cartagena en noviembre pasado, que abre espacios de integración y la posibilidad de avanzar en un proceso de discusión en torno a una agenda de trabajo sobre temas de interés común.
Chile se ha convertido en un firme impulsor de la convergencia entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur e intenta convencer a sus socios de que la región vive un “momento histórico” para sentar las bases de la unidad entre ambos bloques. La presidente Bachelet ha declarado que la convergencia entre dos mecanismos de integración distintos pero con metas similares debe ser una realidad. El logro más palpable hasta ahora ha sido la definición de una “agenda corta” que incluye objetivos concretos como la facilitación del comercio, una ventanilla única para las exportaciones, la acumulación de origen, la certificación electrónica y el movimiento de personas.
El Viceministro de Relaciones Económicas e Integración paraguayo, Rigoberto Gauto, resaltó que su país, que ostentará la Presidencia Pro Tempore del Mercosur, hará lo posible por incrementar el acercamiento del bloque a la Alianza del Pacífico. Asimismo, subrayó el interés en los trabajos relativos a los temas escogidos para este período, como son la innovación y la educación; la facilitación del comercio; la eliminación de los obstáculos al comercio; el libre tránsito y la competitividad.
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