Durante la última Cumbre, fue suscripto por cada uno de los países del Mercosur el documento de incorporación de Bolivia al bloque. Debe recordarse que todos, salvo Paraguay que estaba suspendido, ya habían firmado en 2012 el protocolo de ingreso del país andino. Para resolver dicha falta, se suscribió un nuevo protocolo, idéntico al anterior pero con fecha 17 de julio de 2015 y con la firma de Paraguay. Ahora deberá ser aprobado por los Parlamentos de Brasil, Paraguay y Bolivia, tras haber superado esa etapa en los otros países. A partir de dicho momento, en los 30 días siguientes Bolivia será miembro pleno con todos sus derechos y obligaciones, y tendrá cuatro años para adecuarse a todas las normas del Mercosur, incluido el AEC.
Sin embargo, a pesar que el gobierno boliviano lo sostiene como un gran logro de su gestión, el ingreso al acuerdo no es percibido de la misma forma por el sector privado, el cual coincide en que Bolivia está en una gran desventaja con relación a los Miembros más “antiguos” del bloque.
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) puso reparos en el ingreso indiscriminado de manufacturas, principalmente de Brasil y Argentina.Antes de que se desate un cuestionamiento público, Bolivia buscará obtener del Mercosur: a) un régimen preferencial que permita a la manufactura boliviana ingresar a los mercados de Brasil y Argentina en las mismas condiciones vigentes para Paraguay; b) el respeto de la doble pertenencia de Bolivia a la Comunidad Andina (CAN) y al Mercosur; c) el levantamiento de las barreras no arancelarias aplicadas a la oferta de Bolivia en el bloque; d) la garantía para todos los bolivianos de acceder a materias primas e insumos para la producción competitivos y no condicionado al abastecimiento interno del Mercosur; y e) la generación de condiciones en pos de proteger la industria nacional.
Para el gobierno el mercado dará nuevas oportunidades y ventajas comerciales para la oferta nacional. En declaraciones públicas, el presidente Evo Morales afirmó que el objetivo es integrarse al bloque a nivel comercial, territorial y comercial.
Sin embargo, para el presidente de la Federación de Entidades Privadas de Cochabamba (FEPC), Federico Díez de Medina, existe «extremo proteccionismo» en los mercados del Mercosur para incluir otros productos de rubros no tradicionales, lo que repercute en desmedro de Bolivia. Finalmente, el presidente de la Cámara de la Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Jorge Arias, advierte que se está dejando un mercado complementario, como lo es la CAN, para entrar en un mercado competitivo como el Mercosur.
Diversos analistas señalan que los exportadores de Argentina y Brasil van a competir con los productos de Santa Cruz y podrán verse afectados varios sectores agroindustriales del país. Asimismo, con la moneda boliviana sobrevaluada y sin aranceles para los productos provenientes Mercosur, se generará un déficit comercial que sólo podrá ser compensando con la exportación de gas.
Precisamente, Bolivia tiene una balanza comercial positiva con el Mercosur, en especial con Brasil y Argentina, por la exportación de este producto. Si se quita el gas como producto de exportación, Bolivia sufre un déficit acumulado de 16.000 millones de dólares desde 2006 con los países de ese bloque.

